
La diputada provincial del FrePam, Patricia Testa, presentó un proyecto de ley para crear un programa de Promoción Integral y Asistencia de la Salud Mental para el Personal Policial de La Pampa.
La legisladora radical presentó el proyecto en la Cámara de Diputados donde manifestó que el objetivo primordial del proyecto es “promover la promoción, prevención y atención de la salud mental del personal policial, potenciando sus capacidades con la preparación psicológica necesaria y así lograr un eficiente servicio priorizando el bienestar general de la comunidad pampeana”.
Destaca que la “Dirección de Promoción de Salud Mental Policial”, será dependiente del Ministerio de Salud de la provincia de La Pampa, la cual estará asistida por un equipo interdisciplinario conformado por: psiquiatra, psicólogos, médicos, psicopedagogos, asistentes sociales, nutricionista, así como también personal de la fuerza implicado en el proceso de formación y/u otros profesionales del campo de las ciencias sociales, a los efectos de garantizar la eficacia del Programa de promoción integral y asistencia de la Salud Mental para el Personal Policial de Seguridad.
La diputada fundamentó su proyecto expresando que “Uno de los temas centrales que nos deben ocupar en materia de seguridad es la cualidad sanitaria integral y la calidad funcional de quienes revisten como servidores públicos, dentro de nuestras Fuerzas de Seguridad. Las características de personalidad y la salud mental de quienes se han de desempeñar en las fuerzas de seguridad deben ser un factor central de preocupación, máxime si consideramos que esas personas van a portar armas, en el cumplimiento de sus funciones, dentro de la legitimidad que les confía el Estado en el ejercicio preventivo y represivo de la violencia, a fin de garantizar la seguridad y la paz social”, indicó.
Precisó que “una de las aristas que debemos revisar, es el sistema de ingreso y permanencia dentro de la fuerza, como así también su preparación psicológica en cada ascenso en su carrera policial y su seguimiento luego del retiro”.
“Si bien, no hay estadísticas oficiales sobre los casos de violencia ejercidos por miembros de la fuerza, contra sí mismos o contra terceros, sí sabemos que ha habido un aumento significativo de los índices de violencia tanto en las relaciones de pareja, en el ámbito familiar y como en el conjunto de la sociedad (violencia institucional-“Gatillo Fácil”). Hay que tener en cuenta que el riesgo en los uniformados en cuanto a factores psicosociales es mayor que el de la población en general”, dijo.
Finaliza señalando que “debe ser una obligación del Estado posicionar la salud mental como un derecho fundamental de la persona, en este caso de las personas que ‘nos cuidan y nos protegen’. Una vez garantizada se puede hablar del mejoramiento de las condiciones de vida no solo del policía sino también el de su familia. De esta manera no solo se estará en el acompañamiento -caracterizado por la sensibilidad, la equidad, la oportunidad y el respeto-, de las diferentes situaciones que viven diariamente nuestros policías y sus familias en lo concerniente a su salud física y mental, sino también se estará consolidando una institución y un servicio a la comunidad con responsabilidad social y respetuosa de la dignidad humana”.

