
En su blog personal opinó sobre los tarifazos y el fallo de la Corte Suprema. Cargó contra el kirchnerismo y acusó a Eduardo Duhalde por la «destrucción» de las reglas de juego en la matriz energética.
«Ojalá que el complejo de querer diferenciarse de los 90 no lleve al presidente Macri y a sus ministros a persistir en el error de operar con el cuchillo carnicero kirchnerista en lugar de utilizar el bisturí eficiente de los 90», sostuvo el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, no sin antes acusar por la «destrucción» de las reglas de juego en la matriz energética al ex presidente Eduardo Duhalde.
Al mismo tiempo, el ex funcionario advirtió que el Gobierno puede «transformar» el fallo de la Corte Suprema que frenó el aumento del gas en una «oportunidad para recrear las reglas de mercado y regulación eficiente».
Mientras en la Casa Rosada aún intentan asimilar el fallo en contra de la Corte Suprema, el ex ministro de Economía salió a defender el modelo de los 90 publicando una columna en su blog, en la que cuestiona el hecho de que las críticas por la «crisis energética» se concentren en el kirchnerismo ya que según él «la destrucción de las reglas de juego se produjo, en un sólo acto, a principios de 2002, cuando el Gobierno de Duhalde dispuso la pesificación compulsiva de la economía», sentenció.
«Nada de lo que decidieron e hicieron los Kirchner hubiera sido posible de no haberse destruido, a partir del 2002, toda la base contractual de la economía y, de una manera particularmente perversa, la del sector energético», señaló Cavallo.
Además, advirtió que «los multitudinarios subsidios a la inversión y la operación de las empresas energéticas no permitieron que la producción y las reservas crecieran» porque, según afirmó, ese dinero «terminó en los bolsillos de funcionarios y empresarios corruptos».
El ex Ministro de Economía y uno de los responsables de la crisis del 2001, resaltó que el Gobierno «cuenta con expertos que puedan ayudarlo a reorganizar de inmediato los mercados mayoristas y mantener subsidios a las familias por sus consumos de electricidad y gas que se justifiquen por razones de equidad».
Al tiempo que advirtió que es posible avanzar «gradualmente en el ajuste de las tarifas residenciales de electricidad y gas» sin «poner obstáculos» para que los generadores y productores puedan «expandir sus inversiones y producción».

