
El 26 de agosto 45 trabajadores y trabajadoras del Instituto Nacional de Formación Docente del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación fueron despedidos por el gobierno de Mauricio Macri.
Los 45 trabajadores y trabajadoras no pudieron volver a ingresar a sus empleos el lunes pasado cuando se llevó a la práctica la cesantía determinada por el ministro Esteban Bullrich, a cargo de la cartera educativa nacional.
El Instituto Nacional de Formación Docente es el organismo que coordina y dirige las políticas de formación docente de la Argentina, en articulación con las 24 jurisdicciones. Nuclea a todos los Institutos Superiores de Formación Docente del país, públicos y privados e impulsa programas destinados a educadores y estudiantes del nivel superior.
Con estas medidas, el Estado deja de ejercer su rol como garante de los derechos establecidos en la Ley de Educación Nacional N°26.206, lo que impacta directamente en la calidad educativa a través de la subejecución presupuestaria y el cierre de áreas y programas, como por ejemplo Radios Socioeducativas y Derechos Humanos y Pedagogía de la Memoria. A su vez, corre riesgo el Programa Nacional de Formación Permanente “Nuestra Escuela”, que brinda capacitaciones gratuitas para docentes de las más de 50 mil instituciones educativas del país.
“Por otro lado, es llamativo que mientras las autoridades duplicaron sus salarios hasta alcanzar montos que superan los $70 mil mensuales, a algunas/os trabajadoras/es –seleccionados/as con criterios arbitrarios– les ofrecen pases a planta transitoria, con reducciones salariales que, en la mayoría de los casos, superan los 4 mil pesos en mano. Con los despidos y ofrecimientos de este tipo, desestiman la formación profesional y las trayectorias laborales de quienes vienen llevando adelante las políticas del INFoD desde su fundación hasta la fecha”, denunciaron desde la CTERA.

