
Hay una silla vacía y un corralito: la imagen muestra que el dispositivo de seguridad sirvió para evitar la presencia de público. Además, hicieron un corralito para la prensa.
La discusión sobre el porcentaje final que tendrá el tarifazo del gas se da en un marco de restricción a las opiniones divergentes. No dejaron pasar al púbico ni a un representante del gobierno de Verna que asegura haberse acreditado.

La pantalla gigante por la que se sigue los pormenores de la discusión
Desde temprano la zona aledaña a Vialidad Nacional mostró un paisaje completamente diferente al habitual. Vehículos y uniformados de la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y un vallado sin precedentes, aisló al lugar elegido para la teleconferncia de la Audiencia Pública de la sociedad.
Y quienes lograron pasar la traba inicial fueron identificados, se les colocó una pulsera y fueron cacheados por los policías. Primero pasaron un detector de metales y luego fueron palpados por los agentes del orden.

Bien cuidados: La Policía Federal y la Aeroportuaria preservaron el cerrojo.
En la provincia se anotaron para exponer el diputado nacional Martín Maquieyra (Cambiemos); el presidente del PRO La Pampa, Martín Ardohain; el asesor Legislativo del PRO, Mariano Farías; el director de Obras Públicas de la Municipalidad, Jorge Adrián; el titular de la Administración Provincial de Energía, Miguel Gonzalo Marcos; el asesor letrado de la provincia, Alejandro Gigena; y el ciudadano Luis Diez.

Todo controlado: por pantalla, se ve como corre el tiempo de exposición.
Las imágenes reflejan que por decisión del PRO casi no hay público, el periodismo está “acorralado” y solo los funcionarios macristas se hicieron presentes. Junto a ellos, el grupo más numeroso lo aportaron las fuerzas de seguridad.

Marcos, solo en la fila que debía compartir con Gigena.
Hasta le impidieron por más de 3 horas al gobierno de La Pampa presentarse con los dos referentes que había elegido para exponer su postura. Al principio solo pasó Gonzalo Marcos, titular de la Administración Provincial de Energía. Cerca del mediodía logró hacerlo Alejandro Gigena, Asesor Letrado de la provincia. Lo logró tras llevar al escribano General de Gobierno y dejar sentado que harían un reproche.

Oficialistas: los que no tuvieron inconvenientes de ingresar fueron los funcionarios y dirigentes del PRO, que a sus anchas, ocuparon las sillas de un recinto colmado por el vacío.
En principio el ENARGAS se mantuvo en su postuara al sostener que no figuraba en sus listados. Luego, por intervención de Maquieyra, pudo pasar.
La prensa también tuvo que pujar para lograr el ingreso. Se quiso respetar el dispositivo pensado para Capital Federal pero se encontraron con la idiosincrasia pampeana: ningún medio se había acreditado. Tras negociaciones con «los guardianes de la audiencia» pudieron ingresar.
Sin embargo, la censura se mantuvo para los equipos de televisión. En el instructivo enviado a los medios se estableció la prohibición de ingreso de cámaras de video.

Avisar no alcanza. El PRO justificó que la TV quedara afuera porque envió un correo avisando. El aviso no deslinda responsabilidades sobre el cercenamiento a la prensa.

