Alejandro Gigena regresó al edificio de Vialidad Nacional sentar una protesta formal del gobierno de La Pampa contra el gobierno Nacional. Se presentó con el escribano General de la provincia y elevarán una protesta formal.
Alejandro Gigena regresó al os 30 minutos de que le impidieron ingresar a la Audiencia Pública que se desarrolla en Vialidad Nacional y que terminará con un tarifazo del 203% para el país y del 400 para la región patagónica.
Al volver se presentó con el escribano General, Martín Elal, quien elaboró un acta en la que se constató la restricción a la participación pampeana. Lejos de rever la decisión, el empleado de ENARGAS que le cerró el paso al público y a todos aquellos que no se habían anotad, incluida la prensa, miro como labraba el testimonio legal.
Tampoco cambió de opinión el diputado nacional Martín Maquierya, quién repitió el argumento de un protocolo estricto que convierte la Audiencia Pública en un estatuto privativo de la información.
El procedimiento de seguridad, con Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria incluida, muestra la distancia de los dirigentes del PRO con la gente y las costumbres de su pueblo. Un protocolo etnocéntrico fijado en la capital del país carece de sentido y raya el ridículo en La Pampa. Algunos dirigentes del PRO pampeano pueden desconocer las costumbres de su provincia por el tiempo que llevan viviendo afuera. Otros, simplemente se alinearon a las decisiones centrales.
La constatación del Escribano General de Gobierno será utilizada para realizar un reproche institucional al gobierno de Macri. A pesar de que se inscribieron como lo demandaba el ENARGAS, uno de sus representantes se quedó afuera y sin dar su opinión.


