
Plan B Noticias publica en la sección Libertad de Expresión, la nota del profesor en Ciencias Políticas, Héctor Rubén Funes, donde critica las palabras del ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich, que “reivindicó la Campaña del Desierto”.
El profesor en Ciencias Políticas y ex secretario de Derechos Humanos, Héctor Rubén Funes, cuestionó al ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich, que al inaugurar el Hospital Escuela de Veterinaria señaló que “Esta es la nueva Campaña del Desierto, pero sin espadas con educación”.
Textualmente este es el artículo que envió Héctor Rubén Funes:
Días pasados, el Ministro de Educación de la Nación Esteban Bullrich, al inaugurar el Hospital Escuela de Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Negro, en Choele Choel, expresó: “Esta es la nueva Campaña del Desierto, pero sin espadas con educación” refiriéndose a la tristemente célebre denominada “Campaña del Desierto” llevada a cabo por Julio A. Roca entre 1878 y 1885.
Aquella “conquista” reivindicada por el ministro, fue sin dudas, un proceso de genocidio y etnocidio contra las comunidades originarias -que habitaban desde tiempos inmemoriales territorios de lo que hoy es nuestro país- y contó con la anuencia de los grupos de poder de la época: militares, políticos, Iglesia, Sociedad Rural, científicos y de los medios de comunicación. Casi no hubo voces disidentes provocando la invisibilidad de los pueblos indígenas durante mucho tiempo.
El historiador Sergio Wischñevsky, señaló que “miles de indios fueron exterminados o enviados a la Isla Martín García, fueron torturados en lo que puede analizarse como uno de los primeros campos de concentración” y remarcó que “ese avance criminal permitió que se apropiaran de once millones de hectáreas y se repartieran entre unas 290 familias, entre ellas los Martínez de Hoz fueron beneficiadas con 2,5 millones de hectáreas”, refiere el historiador.
El «premio mayor» de la Conquista del Desierto fue obviamente la tierra, porque el Estado argentino, si bien, anexó más de 500.000 kilómetros cuadrados de territorios, los principales beneficiados fueron una pocas familias ricas de Buenos Aires, que recibieron la propiedad de grandes extensiones de los territorios conquistados, a cambio de haber financiado aquella infame campaña, conformando latifundios -grandes extensiones de tierras aptas para agricultura y ganadería- que quedaron en manos de un reducido grupo.
En oportunidad de la visita de Osvaldo Bayer a nuestra ciudad, comentaba que luego de la conquista, se esclavizó hasta los niños, y que, en el Archivo General de la Nación, están los avisos oficiales del gobierno del presidente Nicolás Avellaneda y del general Roca que decían: ‘hoy entrega de indios, a toda familia que lo requiera se le entregará un indio como peón, una china (con ese término despreciativo) y un chinito como mandadero.
Guerra contra el indio, exterminio sistemático, secuestros de menores, torturas en campos de concentración, etc., me remiten a lo ocurrido durante la última dictadura cívico militar, ¿Es pura coincidencia o un antecedente histórico del terrorismo de Estado? Por ello, quien suscribe, siendo Secretario de derechos humanos del gobierno de la Pampa, cada 24 de marzo invitaba a un integrante de los pueblos originarios, para que se expresaran y visibilizaran aquel primer genocidio de la historia nacional, antecedente directo de la tragedia sufrida por nuestro país entre 1976 y 1983.
Finalmente Sr. Director, los desafortunados dichos del Ministro, que van en la misma línea de pensamiento con lo expresado por el ex Ministro de Cultura Darío Lopérfido y del propio Presidente de la Nación, cuando decía ignorar el número de desaparecidos, victimas del terrorismo de Estado, sin dudas, han vuelto a legitimar desde lo más alto de la institucionalidad la corriente del negacionismo histórico. El término negacionismo fue originalmente utilizado en los países atravesados por el nazismo para describir aquellos postulados que negaban la magnitud de los hechos del Holocausto y así buscar impedir que se desarrollaran sus juzgamientos y derivaciones políticas. Actualmente se ha extendido para señalar a todos aquellos que busquen relativizar y dejar impune cualquier genocidio.

