
Durante tres días, el encuentro congregó a más de mil investigadores y miembros de comunidades indígenas llegados de distintas partes del mundo, sobre todo de América Latina.
Esta tarde, a partir de las 19, se realizará el cierre formal del Segundo Congreso Internacional “Los pueblos indígenas de América Latina, siglos XIX-XXI. Avances, perspectivas y retos (CIPIAL 2016)”.
Durante tres días, el encuentro congregó a más de mil investigadores y miembros de comunidades indígenas llegados de distintas partes del mundo, sobre todo de América Latina.
La doctora Claudia Salomón Tarquini, coordinadora general del CIPIAL 2016, aseguró que el encuentro cumplió con las expectativas que tenían respecto a la asistencia de visitantes de otros países. Las delegaciones más numerosas llegaron desde Brasil, México, Colombia, Perú, Chile y Argentina. En menor medida, lo hicieron desde Costa Rica y Honduras, entre otras naciones. “Esperábamos que fuera realmente internacional y así fue”, dijo.
El Congreso fue organizado por el Instituto de Estudios Socio Históricos de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNLPam. Las ponencias presentadas fueron alrededor de 700. Salomón Tarquini evaluó que la compleja situación que atraviesan las economías latinoamericanas conspiró para que ese número no fuera aun mayor. Los asistentes rondaron las 300 personas.
“Hubo integrantes de pueblos originarios entre los expositores y entre los coordinadores de los simposios. Esto es necesario aclararlo porque este tipo de congresos tiene una participación mayoritaria de investigadores no indígenas, resultado de décadas de exclusión de la población indígena de la educación superior”, sostuvo.
Salomón Tarquini destacó el lleno total que tuvo el Aula Magna en el acto de apertura, que incluyó la presentación de los estudiantes del Centro Regional de Educación Artística (CREAR), y la posterior conferencia de Joao Pacheco de Oliveira. Resaltó también la cantidad de asistentes con concitaron las otras conferencistas, Ana María Lorandi y María Rosa Lojo, y auguró una alta participación en la disertación de cierre que esta tarde brindará el historiador chileno Jorge Pinto Rodríguez.
En cuanto a los aspectos organizativos, la coordinadora del Congreso aseguró que la UNLPam está en condiciones de organizar encuentros masivos como el que finaliza. En términos de espacio, afirmó que es posible si se coordinan esfuerzos entre las distintas facultades.
El Congreso incluyó la realización de 97 simposios, cuatro conferencias, cuatro mesas redondas y homenajes, dos talleres, 23 libros presentados y catorce actividades culturales, entre las que se contaron muestras de cerámica, artes plásticas, fotografías, juegos ancestrales de la Nación Ranquel, proyecciones audiovisuales, presentaciones musicales y gastronomía tradicional.
Durante la jornada inicial, el Rector de la UNLPam, CPN Sergio Baudino, manifestó el orgullo de la Universidad por acoger en su seno a quienes llegaron para debatir sobre el pasado, el presente y el futuro de las sociedades originarias, a los que consideró parte misma de los desvelos y proyectos de la institución.
Recordó que La Pampa fue parte de una conquista sangrienta que involucró la mitad del país, a finales del siglo XIX, identificada por sus impulsores como una guerra contra “el indio”. “Esa visión, esa realidad, tan cuestionada y cuestionable, se hizo al costo del sufrimiento, la muerte y la pérdida de muchas personas, quienes además tuvieron que abandonar su cultura, sus formas de vida, su lengua y hasta sus nombres”, denunció.
Por eso lamentó que, “hoy en día, algunos siguen utilizando de manera sesgada el concepto de “conquista”. Lamentablemente entre ellos encontramos a funcionarios con una visión errónea y peligrosa (…)”.
La Facultad de Ciencias Humanas considera que este tipo de actividades son una contribución a desnudar la noción misma de dominación sobre una población y aportan a la búsqueda de un país multicultural y multiétnico. (Prensa FCH-UNLPam).

