
El concejal radical dio a conocer su opinión de la conformación del frente Propuesta FrePam con el PRO y asegura que no son parte de Cambiemos. Hoy a las 15 los radicales analizanl el escenario político en Santa Rosa.
En una nota de opinión que lleva por título “¿FrePam o Cambiemos?”, Marcos Cuelle sienta su posición respecto a la alianza con el macrismo y asegura que se terminó el mismo día en que culminó el proceso electoral.
El concejal pertenece a la Línea Azul, comandada por Francisco Torroba, actual presidente del partido a nivel provincial. Esta tarde, desde las 15, analizan la coyuntura política y la situación en la que los colocó el sector Celeste al que pertenecen Leandro Altolaguirre y Martín Berhongaray, como máximos referentes, al integrar una mesa de conducción junto con Carlos Javier Mac Allister.

La decisión de la Convención Radical que habilitó el acuerdo con Macri y Carrió. Lo publicó Marcos Cuelle en su posteo.
Antes de ese encuentro, Cuelle escribió:
Parece que la dirigencia partidaria nos lleva a tomar posiciones en virtud a un nuevo escenario que se ha planteado a partir del cambio de mando presidencial. Hay voces que plantean que el mandato de la Convención de Gualeguaychú nos ubica dentro del frente Cambiemos y otras que sostienen que la Unión Cívica Radical está dentro el frente FrePam.
Ahora bien, el propio presidente de la Nación ha sostenido que el frente Cambiemos fue un frente electoral y no una coalición de gobierno, lo que se traduce que una vez finalizada la instancia electoral los partidos políticos integrantes del frente no son parte del gobierno, más allá de los ofrecimientos individuales que pueda realizar el mandatario nacional.
Esto está en consonancia con lo que establecía la propia Convención Nacional de la UCR que llamaba a construir una “alternativa electoral competitiva, que garantice la futura gobernabilidad de nuestro país, asegure el equilibrio del sistema representativo, republicano y federal establecido por la Constitución Nacional y brinde a la mayoría del pueblo argentino la herramienta electoral adecuada para producir la alternancia en el gobierno…”. Es decir que la UCR cumplió con su propósito de generar la alternancia política, y lo otro se cae de maduro, y que no hace falta aclarar, es que el radicalismo nunca ha sido golpista por lo tanto garantiza gobernabilidad, y por ende siempre ha defendido la Constitución Nacional.
Pero los acuerdos debían concretarse “para competir en las elecciones generales”, con lo cual este mensaje es claro respecto a las intenciones del frente, que lejos se encontraba de ser un frente programático, y solo buscaba una ingeniería electoral para ganar una elección. De hecho, en base al mismo documento que establecía que “para lograr la mayor competitividad posible en las elecciones provinciales y municipales, los acuerdos electorales nacionales con las fuerzas integrantes de la coalición deberán contemplar las condiciones políticas locales. Al efecto, se autorizará, de manera excepcional, la adhesión electoral de las categorías a cargos provinciales y/o municipales con otros candidatos presidenciales que no integren la coalición suscripta”, y fue así que por mayoría las y los convencionales habilitamos a avanzar en ese sentido desde la Convención Provincial.
La cuestión es que una vez en el poder, el Presidente de la Nación se da cuenta de la situación de debilidad en la que se encuentra, por la falta de senadores y diputados nacionales propios, lo que lo obliga a “dialogar” con todos, pero no dialoga con los partidos, sino que comienza a operar en forma individual con dirigentes y sobre cada diputados o senador que pueda, a los fines de conseguir adhesiones, más la necesidad de tener diputados propios a partir de 2017 para fortalecer su estructura partidaria.
En mi humilde interpretación, todo esto daría por tierra cualquier argumento que diga que orgánicamente nos encontramos dentro del frente Cambiemos. Pero sí convalida que, en La Pampa, la necesidad de consolidar un frente con otros partidos no sería en principio de la UCR, sino del partido gobernante a nivel nacional.
Falta resolver si estamos en el FrePam, donde pareciera que en muy pocas localidades de la provincia se trabaja sobre la base de objetivos comunes (principalmente las y los concejales y en la Cámara de Diputados), pero no se ha logrado darle sustentabilidad a la conformación de una mesa política, para la profundización de un frente programático, lo que conspira a mi criterio, con la posibilidad de seguir creciendo. Sin embargo, aún sin existir la mesa política, es un espacio con un trabajo que ni siquiera las coyunturas electorales han afectados los principios sobre los que se cimentó.
Por ello, parece saludable que se comience a debatir que rol debe ocupar la U.C.R. en el escenario político del año que viene de caras al 2019, para definir la participación dentro del FrePam, si hay necesidad o no de ampliarlo o integrar un nuevo frente, o incluso volver a la Lista 3, donde deberíamos ponderar en ese debate, los intereses del partido y los de los partidos que son aliados políticos, las necesidades de los Intendentes en función, las aspiraciones personales de cara a las elecciones de medio término, y el trato que debemos mantener con el partido gobernante; todo ello, sin las presiones que pretende imponer el macrismo vernáculo.


