
Desde el Movimiento Popular Patria Grande La Pampa, se refirieron a la problemática hídrica. Sostienen que se puede concretar un nuevo despojo de un río con la construcción de Portezuelo del Viento. Respaldó las actuales posiciones firmes asumidas por el gobierno pampeano, pero señalaron que la situación se agravó: “en gran parte por la desidia de los gobiernos que se sucedieron en nuestra provincia”.
En un comunicado de prensa de Patria Grande La Pampa, expresaron su posición frente a la problemática de los ríos que atraviesan la provincia.
Cabe recordar que la semana pasada el gobernador Carlos Verna, se retiró de la reunión del COIRCO, ante la negativa de Mendoza de presentar los estudios sobre los efectos que tendrá la construcción de la presa Portezuelo del Viento.
Durante esa reunión se trató la creación del comité de cuenca para el río Desaguadero – Salado – Chadileuvu – Curaco, donde el gobernador Alfredo Cornejo dijo que lo apoyaría si La Pampa desiste del juicio para recuperar el río Atuel. Frente a esto, Verna indicó: ”no vengo acá para hacer lo que Mendoza quiere. Nos robaron dos ríos hace más de 60 años y todavía no los han devuelto”.
Este es el comunicado textual de Patria Grande La Pampa sobre la situación hídrica:
Desde 1947, fecha de inauguración de El Nihuil han transcurrido casi 70 años de despojo a los pampeanos.
Abruptamente fueron afectados varios departamentos, localidades ribereñas y productores por la brutal desertificación y salinización de los suelos que rápidamente se convirtieron en estériles para cualquier tipo de producción ganadera o ictícola.
En lagunas como La Dulce o Urre Lauquen se pescaba y comercializaban pejerreyes transportados por ferrocarril hacia centros de consumo en Bahía Blanca o Buenos Aires.
Desde entonces el despoblamiento de gran parte de La Pampa y el daño económico y ambiental de características irreparables ha continuado ininterrumpidamente.
Más aun, a medida que transcurrían los años la situación se fue agravando de tal manera que el Salado-Chadileuvu-CuraCo quedó seco absolutamente.
Es evidente que esto ha sido posible en gran parte por la desidia de los gobiernos que se sucedieron en nuestra provincia. Reclamos tibios, formales y falaces que permitieron que el despojo fuera cada vez más grave y profundo.
Los afluentes del Salado-Chadileuvu-Curaco y sus bañados en territorio pampeano, fueron interrumpidos por diques, represas y embalses en Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis.
El Nihuil, Los Caracoles, Ullum, Cuesta del Viento, Los Reyunos, El Tigre, Agua del Toro, El Carrizal, Potrerillos, El Tamboral, Los Blancos y los Azudes de San Luis-Mendoza son algunas de las obras que se han realizado sobre los afluentes del Salado y sobre el Rio Atuel sin consulta ni participación de La Pampa y explica la destrucción ambiental sufrida en nuestra provincia y el desarrollo de economías regionales en otras provincias a expensas de la nuestra.
Ahora un nuevo despojo se puede concretar con la construcción del Portezuelo del Viento. Mendoza vuelve a privilegiar sus intereses por sobre los de las demás provincias ribereñas. Los ríos interprovinciales y sus afluentes deben servir al bien común y a los intereses de los habitantes argentinos, incluidos los pampeanos.
En este tema valoramos las actuales posiciones firmes y auspiciosas asumidas por el gobierno pampeano y creemos que deben ser respaldadas en cuanto a la defensa de los ríos pampeanos, a la defensa del medio ambiente, al derecho humano al agua y al desarrollo en la región.

