
“Acá la cloaca reventó por algo. No sé qué ha pasado. A mí me gustaría que venga un ingeniero y abra la calle, que se fije qué se hizo, qué se planeó y qué se iba a hacer” dijo la periodista Natalia Aristoy, que vive con líquidos cloacales en su vivienda.
Siguen los problemas en el barrio Butaló II, con la obra de cloacas realizadas por la empresa Jubete. Vecinos y vecinas siguen descubriendo la falta de conexiones a sus viviendas y ven con impotencia como los líquidos cloacales ingresan a sus viviendas, provocando serios problemas sanitarios.
En este caso, el calvario lo sufre la periodista Natalia Aristoy, que vive en la calle Macachín 118 del barrio Butaló II y padece el vertido de líquidos cloacales en su vivienda.
Plan B Noticias dialogó con Natalia y la concejala Claudia Giorgis, quien adelantó que se iniciarán acciones penales contra funcionarios de la gestión anterior y contra la propia empresa.
En una recorrida por el barrio, Giorgis recordó la presencia de las y los ediles, para tratar de solucionar los problemas.“Hemos estado permanentemente en el barrio Butaló II y hay un problema sanitario grave, que nos preocupa. Este es un tema conocido y la empresa hace dos años, reconoció que no se han hecho las conexiones domiciliarias, como marcaba el pliego”, dijo a Plan B.
“Es decir que en algunos casos, no se conectó la obra y en otros, se dejaron las cañerías viejas, que producen los problemas que pueden verse en este momento” agregó.
Giorgis dijo que los problemas en el Butaló II se habían solucionado, en algunos casos por parte de la empres y en otros, a través de la municipalidad. “Pero bueno, en el mes de octubre, se estaba trabajando aquí, en la calle Macachín, en la casa 59 y la empresa abandonó el trabajo, sin realizar la conexión y no volvió más al barrio”, dijo la concejala.
“Ahora tenemos este caso, en la calle Macachín y dos casos más en la calle Gatica. Están todas las casas sin conexión y ahora van apareciendo los casos en que las cloacas dejan de funcionar antes y estas son situaciones de emergencia que vamos teniendo”, dijo.
—¿La empresa dejó el trabajo por la mitad y se fue?
—Sí. Exactamente. Este problema tiene varias aristas. Por un lado, la denuncia penal a los funcionarios municipales de ese momento que aprobaron esta obra y la responsabilidad de la empresa. Por otro, el pedido de resarcimiento económico.
Giorgios adelantó que el intendente convocó a un experto de Nación que está haciendo una evaluación del funcionamiento de la cañería principal de cloacas, para ver qué sirve y qué no. “Pero esto va a llevar su tiempo y el problema que tenemos es la emergencia. La situación de esta vecina y estos vecinos, que tienen la cloaca en su puerta de entrada”, dijo.
“Por eso le vamos a elevar esto al intendente, para ver si se le vuelve a exigir a la empresa que lo haga o si lo hace el municipio y se lo cobra, pero nosotros tenemos que darle una solución a esta situación de salud”, agregó a Plan B.
—¿Por qué creés que la empresa dejó de hacer estos arreglos?
—Lo que pasa es que a esta altura está demostrado que no son casos aislados, errores u olvidos. Esto se cobró y no se hizo. Entonces la empresa, ya sabe que va a tener que hacer todos, por eso, mientras eran algunos casos, tuvo buena voluntad, ahora no ha retomado.
Por su parte, Natalia Aristoy, periodista, que vive en la calle Macachín 118 del barrio Butaló II, se refirió a la situación que está viviendo en la actualidad, con el vertido de líquidos cloacales en su vivienda.
“Nosotros desde hace mucho tiempo decíamos que había problemas cloacales en la zona. Siempre había olor feo. Hay que recordar que esta calle estuvo cortada tres veces y siempre pasaba algo, con el vertido de los líquidos”, dijo.
“Esta es una de las calles alternativas a la avenida Perón. La gente que va hacia las quintas retoma esta calle y es muy circulada. Desde hace unos cuantos días, se hizo un hueco en la entrada de la casa. Llamé al presidente de la comisión, que se comunicó con Claudia. Lo que estoy viviendo ahora, es que delante de mi negocio y dentro de mi casa, la cloaca no fluye como tiene que salir a la desembocadura, porque está tapada”, criticó.
—¿Ustedes no pueden usar el baño?
—Esta casa es de mi mamá y yo vivo a la vuelta. Para usar el baño, vamos a la vuelta. Al principio pensamos que era un caño tapado, pero vino el plomero y cavó y se dio cuenta que se estaba rebalsando la cloaca. Quiso destaparla y no pudo pasar más de la vereda. Luego me entero, que la licitación que se debió haber hecho, tenía que haber involucrado el lugar donde se tapó y no hay conexión a la cloaca. Es decir que mi cloaca llega hasta la mitad y no está la conexión con la cloaca que tendrían que haber hecho.
—¿Cómo estaba el barrio antes de que se hiciera la obra?
—En el barrio siempre había problemas con las cuestiones de cañerías. Es un barrio viejo. Hace 33 años que vivo y es un barrio que constantemente hubo que hacerle muchas conexiones. Lo bueno, que cuando se hizo la Ciudad Judicial, esta era una zona muy valuada y de una gran actividad comercial.
Natalia pidió una solución a su problema. “Necesitamos que no salga más agua por ningún lado. Te vas a lavar los dientes y sale olor a cloaca. No se puede tomar agua del grifo, porque te da asco”, dijo.
“Acá la cloaca reventó por algo. No sé qué ha pasado. A mí me gustaría que venga un ingeniero y abra la calle, que se fije qué se hizo, qué se planeó y qué se iba a hacer. Una cosa están los papeles, en donde dicen que tenés que hacer hasta un metro arriba de la vereda y luego se encarga el vecino, hay que fijarse, porque en mi parte rebalsa y no sale afuera”, criticó.
“Incluso, hay un médico en la salita del barrio que utilicen mucha lavandina, porque hay que lavar las suelas de las zapatillas. Porque vos pasás por todo el barrio y pisás materia fecal. Venís a la parte de la calle Macachín y pisás materia fecal y te la llevás a otro lado. Y ahora viene el verano, esto es una cuestión de salud”, subrayó Aristoy.
Por su parte, Giorgis, recordó que toda la ciudad está en emergencia sanitaria. “Pero esto es imperdonable y se agrava a raíz de una obra nueva. Una cosa es que te digan que hay redes caducas, pero el motivo por el que se pidió el financiamiento a esta obra fue evitar problemas de salud, porque la red tenía muchos años y, para eso, fue enmarcada en una red de riesgo sanitario. En realidad se le empeoró la situación a la gente”, cuestionó la concejala.

