Plan B Noticias
  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas
  • LIBERTAD DE EXPRESION
  • Sale o Sale
  • Webe@ando

Plan B Noticias

  • JUICIO SUBZONA 14
  • Ciudad
  • Provincia
    • ríos pampeanos
  • Gremiales
  • Pais
    • Ajuste por ley
  • Cultura
    • Anaqueles
    • Sergio Ibaceta
  • Deportes
  • Mundo
  • Finanzas

A un año del gobierno neoliberal de Macri: La historia de la grieta y la grieta en nuestra historia

24 noviembre, 2016
Compartir esta noticia:

macri-globos

(*Por Oscar Gatica) A casi un año del gobierno de la Alianza Cambiemos, y a propósito de la mentada “grieta” que sirvió como ariete en la campaña electoral en la que se impusiera Macri como presidente, sería fructífero razonar un poco en torno a este concepto y su historia. Es lo que intentaremos.

La grieta -según se entiende ahora- sería un mal que comenzó hace unos pocos años, y quienes realizaron esta maléfica tarea serían los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, o en otros términos, “el populismo”.

Después de la crisis de 2001, que había colapsado el aparato productivo, saqueado los depósitos bancarios de la clase media, y hundido en el desempleo y la miseria a los trabajadores, cuando miles de argentinos en las calles desesperados por las injusticias y la miseria gritaban “que se vayan todos / que no quede ni uno solo”; en 2003 vino uno que sólo había logrado cosechar el 22% de los votos. Se hizo cargo (de la “pesada herencia”, sin nombrarla) y nos convocó a salir del infierno en que todos coincidíamos que estábamos.

Entonces no se decía que existía una “grieta”, o que alguien había generado una “grieta” en la sociedad argentina. Sin embargo, enfrente y alrededor nuestro se abría un profundo abismo, que era el que habían ayudado a crear las políticas neoliberales de Menem primero y de De la Rúa después, con Cavallo como el gurú de esa economía de mercado que vendría a salvarnos, y que en realidad siempre nos condujo a las crisis que sufrimos los argentinos.

Néstor Kirchner se puso en la tarea de reconstruir lo destruido por las políticas neoliberales. Una de sus primeras acciones de gobierno fue concurrir a Entre Ríos a solucionar el conflicto docente, y continuó solucionando otras urgencias económicas y sociales. Comenzó por los trabajadores y los excluidos, paralelamente reactivó la economía productiva del país, en tanto los sectores medios fueron levantando la cabeza y también sus ingresos. Una nueva política económica estaba en marcha, basada en incentivar y proteger la producción nacional, el mercado interno como dinamizador de esa economía en crecimiento, y desendeudando el país de los organismos internacionales de crédito como el FMI. Ese era el proyecto de país en marcha.

En el año 2008, cuando seguía esta política económica, ahora con Cristina presidenta, las patronales del campo ante la Resolución 125 pusieron el grito en el cielo, y entonces en nuestra tierra argentina “se abrió la grieta”. Fue el grito de los que se enriquecían velozmente como pocas veces lo habían hecho y que no aceptaban las retenciones móviles. Dieron en llamarse “el campo”. Pocos años antes, a muchos pequeños y medianos productores agrarios les estaban rematando sus campos. Con Kirchner presidente se acabaron los remates y los productores volvieron a tener su tierra para trabajarla. En 2008 la lucha de los grandes propietarios era por la renta extraordinaria que producía principalmente la soja, y dicha ganancia no querían que se las tocara el “intervencionismo del Estado populista”. El mismo Estado que había hecho renacer la economía devastada de 2001 en beneficio de la inmensa mayoría de los argentinos. Por eso Cristina volvió a ganar la presidencia en 2011. Pero la ofensiva fundamentalmente mediática empezaba a horadar, poco a poco, las mentes de muchos argentinos con el discurso de “la grieta” que estaba generando “el gobierno k”, que llevaba a “la división de los argentinos”.

Llegado un nuevo tiempo electoral, lo que verdaderamente estaba en disputa el 22 de noviembre de 2015 era qué proyecto de país se impondría. Un proyecto como el que impulsaron los gobiernos de Néstor y Cristina, que permitía el desarrollo de la producción nacional y el trabajo favoreciendo a los empresarios nacionales, los sectores medios, los trabajadores y a los excluidos que elevaban su nivel de vida. O por el contrario un modelo de país básicamente agroexportador, extractivista y financiero, con fuerte endeudamiento externo, en beneficio de una minoría de la sociedad argentina. Este último proyecto fue el que se impuso en las elecciones presidenciales de 2015, y es el que hoy está concretando Macri.

La “grieta” en nuestra historia

Resumiendo podemos decir que la famosa “grieta” siempre existió en nuestro país, y se inició desde el momento en que quisimos dejar de ser colonia y pasar a ser un país independiente. Por eso decimos que la Patria nació en 1810 cuando se formó la Primera Junta, y en 1816 nuestros patriotas declararon la Independencia sin angustia alguna, con decisión patriótica, porque queríamos ser libres y también independientes “de toda dominación extranjera”.

Inmediatamente se comenzó a discutir qué tipo de gobierno nos iba a garantizar ser libres e independientes. Entonces ya sabemos de qué lado estuvieron San Martín, Belgrano, Güemes, Rosas, los caudillos federales. Qué luchas llevaron a cabo liberando la Patria Grande y siendo solidarios con nuestros hermanos del continente. Y en qué lugar estuvieron Rivadavia, Mitre y los unitarios, pensando en un país portuario, meramente agroexportador y en consecuencia para unos pocos.

Cuando San Martín estaba desarrollando la campaña libertadora en Chile y planeaba liberar Perú de la ocupación de las fuerzas coloniales, fue convocado a reprimir a los caudillos federales del Litoral que se oponían a los planes políticos del Directorio (unitarios), y el Libertador se negó. Dijo que nunca desenvainaría su espada para derramar sangre de hermanos. Al morir en 1850 establece en su testamento la donación de su sable a Juan Manuel de Rosas, “(…) Como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla”.

Visto este brevísimo repaso histórico cabe preguntarse ¿Entonces desde el principio de nuestra historia nacional ya había una “grieta”? ¿Había dos proyectos de país contrapuestos? Cuando en Caseros se derrotó a Rosas, batalla que ganaron los unitarios liberales ¿Qué proyecto de país se desarrolló? ¿No fue el país agroexportador que benefició a una minoría? ¿Un país abierto a las mercancías inglesas que destruyeron todo atisbo de industria nacional en el interior del país?

En nuestra historia ¿No hubo una “grieta” entre San Martín y el Directorio? ¿Entre San Martín y Rivadavia? ¿Entre Rosas y los unitarios? ¿Entre los caudillos federales y Mitre? ¿Entre Yrigoyen y los conservadores? ¿Entre Perón y la oligarquía? En 1973 después de 18 años de exilio y proscripción de Perón, el peronismo en las elecciones del 11 de marzo levantó la consigna de Liberación o Dependencia ¿No existía entonces una grieta entre los personeros de la dependencia y los que queríamos la liberación?

En esos años, en 1971, Perón definió con meridiana claridad cuál era nuestra línea histórica: “En la Argentina ha habido una línea anglosajona y una línea hispánica. La línea hispánica es la que ha seguido con la idea independentista, la otra es la línea colonial. Y en nuestro país, la línea nuestra es la línea de, diremos, de la Primera Junta que era independentista. De Rosas, que defendió eso, de Yrigoyen, que fue otro hombre que defendió también eso. Y de Perón. Todos los demás gobiernos argentinos han pertenecido a la línea anglosajona y la han servido de una manera directa o indirecta”. Tomando como base esta definición: ¿A qué línea pertenecerá el gobierno de Macri?

Los peronistas sabemos a cuál línea histórica pertenecemos, y qué proyecto de país nos representa. Si “la grieta” sigue existiendo en términos de proyectos de sociedad, sabemos de qué lado estamos. Nosotros queremos la Patria justa, libre y soberana, unida a nuestros hermanos de América Latina, y aún en la derrota electoral seguimos fieles a nuestras banderas junto a los trabajadores, a los sectores nacionales de la producción, a los más necesitados, a los que tienen hambre y sed de justicia, porque creemos que “la única lucha que se pierde es la que se abandona”. Por todo eso seguimos siendo orgullosamente peronistas y opositores a toda política de empobrecimiento del pueblo, endeudamiento externo y dependencia del país, pensando en el futuro de una sociedad más justa y digna para todos los argentinos.-

*Oscar A. Gatica, integrante del Consejo Local de Unidades Básicas, exCoordinador de la Secretaria de Derechos Humanos de La Pampa.

Comentarios

Comentarios

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre

nombre
nombre

nombre

nombre

nombre

nombre


nombre

@2018 - Plan B Noticas - Contacto: planbnoticias@gmail.com / Diseño y Desarrollo de www.generarweb.com