
La madre de Cristian Azcona interrumpió la declaración de la pareja de Ichoust para gritarle “asesino” y el juicio tuvo un cuarto intermedio. El ex jefe de Criminalística, Edgardo Anibal Reinhardt, dijo que “era viable que el disparo haya salido por la ventana.”
Comenzó este miércoles la primera de las dos jornadas por el nuevo juicio contra Oscar Ichoust, el vecino que mató de un tiro al joven Cristian Azcona, en el patio de su casa.
En primer momento, el acusado se abstuvo de declarar. Luego fue el turno de Sonia Tarquini, su pareja desde hace 24 años, que relató que aquella noche se acostó tarde y sintió ruido de chapas. Por la ventana vio dos siluetas oscuras por la media sombra. Llamó al marido y a los segundos escuchó el disparo. Dijo que no tenía puesto los lentes de contacto. “Todo fue muy rápido”, contó.
Según la testigo, empezaron a escuchar gritos y llamó a la ambulancia. Cuando llegó la policía se atribuyó el disparo. Tenía miedo por las amenazas. Se enteró que Cristian estaba muerto cuando estaba detenida, a la madrugada.
“Nos habían entrado infinidad de veces, nunca habíamos denunciado. Nos llevaban bebidas alcohólicas”, recordó.
En el medio de la declaración de Tasquini, la mamá de Cristian Azcona, María Elena Lucero, le gritó “asesino” a Ichoust. “Está diciendo una mentira detrás de la otra. Basta de mentiras. Condenen al asesino de una vez por todas. Si fuera un pobre ya lo hubieran condenado”, criticó.
Luego de un cuarto intermedio, Sonia Tasquini agregó que no se le ocurrió llamar a la policía. “La puerta estaba con llave y la ventana tenía rejas”, comentó. El abogado Sebastián País Rojo dejó asentado que pedirá que a la mujer se la acuse de falso testimonio.
Posteriormente declaró, el policía Daniel Noguera. Dijo que cuando llegó encontró a Azcona en el piso junto a un amigo, Diego Rivero. Este le dijo que “el hijo de puta de la esquina” le había disparado. “Tenía pulso pero estaba inconsciente”, contó. Vio que tenia un orificio en el pecho.
Por su parte la oftalmóloga Nora Rosales ratificó que Ichoust es su paciente y en el momento del hecho usaba lentes de contacto. “Tiene miopía y astigmatismo. Sin los lentes de contacto no veía nada. Solo veía a 30 centímetros de sus ojos”, afirmó. También aseguró su paciente no dormía con los lentes porque tenía poca tolerancia a esa cuerpo extraño en la vista.
La profesional justificó que Ichoust pudo levantarse y dispara desde la ventana sin los lentes ya que, según su criterio, podía deambular por la casa porque era un ambiente conocido.
Finalmente, declaró el exjefe de Criminalística de la Policía, Edgardo Anibal Reinhardt, quien explicó que en el lugar del hecho había alumbrado público, tres luminarias que funcionaban “a pleno. Evaluó que eso “permitía distinguir formas y colores”.
Sobre el arma, una pistola Tala calibre 22, indicó que hay que cargarla para hacer el primer disparo y luego se carga automáticamente para los siguientes. Dijo que encontraron una vaina en el garage de la casa del acusado. “Es viable que el disparo haya sido desde la ventana”, según refirió, de acuerdo a los cortes en la mediasombra y el goteo de sangre encontrado en el techo. El oficial agregó que el ángulo concuerda con la trayectoria del proyectil.

