
La iniciativa acordada con la CGT y los gobernadores tiene un costo fiscal 7 mil millones de pesos mayor a lo previsto en el Presupuesto. La mayor parte será asumida por la Nación. Pagarán el impuesto los jueces designados a partir de 2017. Se espera una sanción exprés.
(Parlamentario) Rogelio Frigerio, definieron con legisladores de todos los bloques la letra chica del proyecto de reforma del impuesto a las Ganancias, ya acordado con la CGT y los gobernadores.
Los senadores dieron el visto bueno para tratar la iniciativa en la sesión de este miércoles, previo dictamen de la Comisión de Presupuesto, para que sea convertida en ley en Diputados el jueves, por amplia mayoría.
La futura norma tendrá un costo fiscal de 34 mil millones de pesos netos, es decir, 7 mil millones más que lo previsto en el Presupuesto 2017, aunque los mayores costos los asumirá la Nación a través de ATN (Aportes del Tesoro Nacional), para compensar la pérdida en las provincias.
Asimismo, se confirmó que se gravará el juego (máquinas tragamonedas y apuestas); además, habrá un impuesto del 15% al dólar futuro especulativo por única vez, pero no se gravará la renta financiera ni la actividad minera.
Otra novedad que introduce el proyecto, y que la oposición había planteado en el texto aprobado en Diputados, es que pagarán Ganancias los jueces designados a partir de 2017. “No es importante en términos de recaudación, pero sí en el mensaje que estamos dando”, indicó el diputado Fernando Sánchez (Coalición Cívica).
El nuevo mínimo no imponible será fijado en 37.000 pesos brutos para casados con dos hijos, y en 27.941 pesos brutos para solteros; además, el proyecto acordado modifica las escalas e incorpora deducciones por horas extra en días no laborables y por zona patagónica.
Respecto de las denominadas «cargas de familia», se corrige la edad de los hijos que permitirán deducciones. Originalmente el Gobierno había reducido la edad a menos de 18 años, y ahora quedará en 24 años.
En el Frente Renovador había conformidad en términos generales, pero cierto sabor agridulce en las nuevas escalas: el economista Marco Lavagna explicó que “la curva quedó más empinada”, de modo que se llegará más rápido a la alícuota máxima, del 35% -la mínima es del 5%-.
El Senado deberá habilitar el tratamiento del proyecto con dos tercios de los votos, dado que el dictamen no contará con los siete días reglamentarios de vigencia.

