Un grupo de jubiladas interrumpieron la última sesión de diputados de 2016 para denunciar que «termina un séptimo año legislativo y siguen sin corregir la discriminación que sufrimos los y las jubiladas comprendidas entre 1996 y 2010», dijo Blanca Versellino.
Desde temprano colgaron una bandera en el que exigen que se termine con la discriminación y se los equipare al resto de los y las jubiladas provinciales. Por ley modificaron el modo en que se calculan los haberes y reciben un ingreso mensual menor que quienes se jubilaron antes de 1996 y después de 2010.
«Les pedimos a los diputados que nos han acompañado en el reclamo que lo dejen sentado y a los del ofciaialismo que se hagan cargo de la discriminación que nos afecta», dijo Versellino.
Terminaron de exponer y se retiraron para dejar de manifiesto su rechazo a la actitud continuada del Poder Legislativo.

