
El presidente de Aguas del Colorado aseguró que el ingreso de agua desde el río Colorado es normal, pero que todavía puede faltar en algunos sectores. Pidió un uso racional y reconoció que no puede asegurar que no vuelva a romperse.
Juan Carlos Mecca, presidente de Aguas del Colorado, aseguró que el ingreso de agua es normal pero que todavía puede faltar en algunos sectores. Sostuvo que el Acueducto debe pararse por lo menos una semana para hacer las reparaciones necesarias.
El funcionario provincial lamentó la falta de agua en la capital pampeana, debido a dos roturas que ocurrieron los días miércoles y viernes, a lo que se sumaron dos cortes de energía en la línea que abastece a las primeras estaciones de bombeo y a la planta potabilizadora del Acueducto del Río Colorado, en la zona de Pichi Mahuida.
“Esto nos sorprendió porque veníamos trabajando bien con el Acueducto, con un caudal constante, que es lo ideal. Habíamos sufrido el 20 de octubre un golpe de ariete, por un corte de energía, que genera sobre presiones al Acueducto, pero no se rompió”, precisó.
“Evidentemente, deben quedar puntos más frágiles y cuando se empieza a modificar el régimen uniforme de funcionamiento, ahí puede empezar a aparecer una pequeña fuga, que se hace progresiva y es lo que sucede con el acueducto”, explicó en declaraciones a LU 33 Emisora Pampeana.
El presidente de Aguas del Colorado lamentó la situación. “Veníamos bien. El acueducto no se venía rompiendo desde junio. Si hubiéramos dejado este régimen uniforme, quizás hubiera faltado agua en algunos barrios, porque habían caído las reservas municipales y no hubieran alcanzado a compensar las reservas, para soportar los picos y al menos no hubiera pasado una situación tan difícil. Uno trató de hacer otra cosa, con las mejores intenciones, para que la gente pasara bien las fiestas y salió todo al revés”, dijo, en referencia al incremento de volumen lanzado para incrementar el abastecimiento, lo que generó más presión, desacomodamiento en la cañería que provocan pérdidas que obligan a parar toda la infraestructura. Es el “golpe de ariete” que tantas veces se advirtió cuando comenzó a construirse el Acueducto.
—¿Cuál es la planificación a corto y mediano plazo?
—Hay que parar el Acueducto. Una de las cosas que nos pasó es que las válvulas no cerraban bien. Son cosas importantes, hablamos de 1, 20 de diámetro y para hacer ese mantenimiento, hay que parar el Acueducto por lo menos una semana durante el invierno. Son cosas que vamos a hacer, cuando haya un mínimo consumo, con tareas programadas y en permanente contacto con el municipio.
—¿Qué se imagina que ocurrirá de acá a lo que resta el verano?
—Vamos a trabajar en este régimen constante, uniforme. La municipalidad tiene que estar atrás de todas las perforaciones y haciendo recorridos habituales y permanentes y, ante un corte de energía, que no estemos poniéndolo al otro día al mediodía. Nosotros haremos nuestro trabajo por nuestro lado y el municipio tendrá que tener la precaución por su lado.
Mecca reconoció que nadie puede asegurar que no vuelva a pasar. “De hecho, cada vez que hay una rotura en el Acueducto, hasta que entra en régimen, puede aparecer otra y espero que esto no ocurra”, dijo.
“Ahora, el ingreso de agua del río Colorado es normal, pero la red está deprimida y la municipalidad lo debe estar llenando de a poco. Por eso, pedimos, en conjunto con el municipio de hacer un uso racional del agua”, agregó.
“Estamos en crisis. Esto hay que tomarlo como oportunidades de ver qué se puede mejorar. Por nuestro lado hay proyectos y la municipalidad también. Cortina es parte del directorio de Aguas del Colorado y lo que más nos preocupa, es que uno se siente mal. Uno pide disculpas por la fecha qué pasó”, dijo.
“No es que alguien que hizo algo que no debía hacer, fue simplemente para ver si uno podía ayudar a la gente y salió al revés”, cerró Juan Carlos Mecca.

