
El secretario general de la CTA-Autónoma, Pablo Micheli, se refirió al avance del gobierno nacional en la ley de reforma laboral, y el proyecto de empleo joven que expresa de manera abierta la profundización de la flexibilización laboral en Argentina.
El fin de semana, el secretario de Empleo, Miguel Ángel Ponte, confirmó que el gobierno apostara al sistema de pasantias laborales. En sus declaraciones, el ex Techint dijo que es «la única posibilidad de acceder al mundo real del trabajo» para los estudiantes o trabajadores y desocupados sin formación.
En diálogos con el periodista Gustavo Silvestre, Micheli aseguró que en una reunión que mantuvo con el ministro de Trabajo Jorge Triaca en agosto, «el funcionario dijo que no iba a haber ninguna reforma laboral».
En las mismas declaraciones, Ponte informó que impulsará un «blanqueo laboral» y dijo que contratar y despedir gente «debe ser como en el organismo humano comer y descomer».
«Es brutal la declaración como el modelo que se lleva adelante», dijo el secretario general de la CTA Autónoma, quien cuestionó la «complicidad sindical» de la CGT para permitir que se lleven adelante estas medidas, «el triunvirato lo dice, nosotros hicimos que pasaran un año tranquilo, cuando debería haber un gran paro nacional».
«Ahí están las consecuencias con los despidos, que no se pararon jamás, creyendo que se puede construir algo con los empresarios que dicen que no van a despedir. Acá tiene que haber una discusión, una ley, presencia de las centrales sindicales fuerte y unidas, para que no avancen en ninguna reforma laboral que signifique mas pobreza y menos futuro para los jóvenes, y desgracia para los más grandes», cuestionó el sindicalista.
Luego de las críticas, Micheli llamó a la unidad del sector sindical para enfrentar al avance del gobierno en los derechos de los trabajadores, «espero que prime el sentido de unidad en la acción de las centrales», dijo el titular de la CTA Autónoma y criticó que «no se puede parar esto con firmas de paz social, es un concepto mal utilizado por los gobiernos y los empresarios que lo que quieren es beneficio propio». «Hacer un paro nacional no rompe con la paz social, es un ejercer el derecho constitucional a la protesta», concluyó.

