
La actividad fue organizada por el Centro de Salud, en conjunto con el INTA y apunta a generar alternativas genuinas de alimentación.
Este miércoles, en el Centro de Salud del barrio Obreros de la Construcción, se realizó una actividad conjunta entre el INTA y los profesionales de la institución, destinada a la producción de alimentos por parte de las familias del barrio.
La actividad consistió en repartir ocho pollitos a cada familia para logra en un lapso de seis meses que puedan poner un huevo por día y convertir recursos de la familia en proteínas de calidad.
“Lo que estamos haciendo es una actividad del Programa Pro Huerta. Somos de la agencia INTA de Santa Rosa, que es una agencia de extensión que estuvo en Anguil y hace menos de un año, se volvió a abrir en Santa Rosa”, dijo a Plan B Noticias Pablo Ermini.
“Estamos tratando de recuperar las actividades en los barrios y, en este caso, con el Pro Huerta de Gallinas Ponedoras, que son un componente bastante tradicional del Programa”, explicó.
—¿Cómo llegaron al barrio Obreros de la Construcción?
—Tratamos de llegar a través de las organizaciones que están ancladas y que están trabajando con la gente. En este caso, con el Centro de Salud, hay un proyecto del área de Salud, que se trabaja en el área de Salud Comunitaria y dentro de esa propuesta, hay articulaciones con instituciones, siendo una de ellas el INTA.
Ermini explicó que, dentro de ese marco de salud comunitaria, se encuentra la cuestión de seguridad alimentaria y la tecnología para la autoproducción de alimentos. “Siempre pensamos en la Seguridad Alimentaria, en la educación alimentaria y alimentación saludable, conceptos interconectados que permiten producir alimentos”, explicó.
“Es obvio que las familias no van a poder producir todos los alimentos, pero nos parece que es una práctica que ayuda a la salud integral de la familia y a establecer vínculos con el resto de los integrantes de la comunidad”, dijo.
—¿En este caso qué se están llevando?
—Lo que están retirando son pollitas bebés. Les faltan 6 meses de cría y luego son animales que están listos para poner. La propuesta del Pro Huerta es que en estos seis meses compren alimento balanceado y luego, esa gallina se tendría que integrar al sistema de producción de alimentos familiar y se puede alimentar con residuos de cocina, restos de huerta y conseguir otras fuentes de alimentación.
“Las familias se llevan ocho pollitos y las cuentas son que pueden producir un huevo por día. Si una familia tiene diez gallinitas en su casa, puede tener ocho o diez huevos por día”, dijo.
“También sugerimos, si es necesario, que pueden contar con menos animales. Hay boxes de mínimo tamaño y hay que buscar estrategias para que esto sea una ayuda a la familia y no se transforme en un gasto. Es la lógica que tratamos de implementar y trasladarle a la familia”, afirmó Ermini.


