
El gobierno no renovó el convenio con la Fundación Guadalupe y los responsables anunciaron el cierre y venta del inmueble.
La casa que fundó el cura Hermesino y que atiende a personas con problemas de adicciones, cerrará sus puertas tras 20 años de actividad.
La titular de la Fundación, Marita Roo, dijo que «estamos en el final del reclamo», tras lograr un acuerdo con las autoridades provinciales en 2016 en donde se aumentaba el monto de asistencia, pero que finalmente se cayó.
«Resulta que el convenio estaba mal hecho, en noviembre firmamos un nuevo convenio y también estaba mal hecho, pero nos dijeron que nos quedemos tranquilos porque el convenio que tenemos desde hace 2 años terminaba en diciembre y se hacía un replanteo», contó.
Si no se llega a un acuerdo con las autoridades provinciales antes del 18 de febrero, la Asociación Civil Programa Guadalupe podría cerrar sus puertas.
«El que hoy es asesor de gobierno nos dice que así no va, un año después nos avisan, cuando nosotros ya comprometimos nuestro patrimonio», dijo.
Roo remarcó que Guadalupe «es una institución no lucrativa, no tiene un medio de sustento genuino». En este tiempo la fundación contrajo deudas y hoy es insostenible la situación.
«La comisión directiva de la Fundación decidió poner a la venta una de las comunidades», dijo la titular de Guadalupe y agregó que «la situación es desesperante».
«La gente nos dice que no vamos a dejar a los chicos en la calle, hoy hay dos mamas internadas con hijos, que hacemos?», contó.
Roo dijo que también reclamo en varias oportunidades al titular del SEDRONAR, Roberto Moro, «he hablado un montón de veces con el ingeniero, pero no nos da respuestas».
«No tenemos como sustentarnos, no tenemos como continuar, que la demanda de pacientes es mucha, nuestra casa siempre los albergó, vienen primero acá y después recurren a otro dispositivos. Llegó un momento que no tenemos más de donde sacar», expresó.

