
Plan B Noticias publica en la sección Libertad de Expresión la nota enviada por el periodista Oscar Christensen sobre el gobierno de Mauricio Macri y el relato que difunden para obtener apoyo social.
El significado de “relato” es la narración estructural de hechos en la que se expresan acontecimientos o sucesos. Los relatos pueden ser ficcionales o reales.
El término “relato” fue utilizado profusamente durante la campaña electoral que llevó al poder a Mauricio Macri; medios de comunicación enrolados en la oposición, organizaciones empresariales, reconocidos militantes neo liberales y periodistas pagos, se encargaron de incorporar a los temas cotidianos el concepto de que la realidad solo era un relato cargado de mentiras y engaños.
Una realidad que duró doce años.
Más allá de errores y desencuentros políticos, la sociedad tenía un panorama de contención y expectativas a futuro. No estaba todo bien pero, los sectores vulnerables sentían una contención que les permitía aspirar a un mayor bienestar.
Eran épocas en las cuales se podía planificar y prever contingencias no deseadas en el seno de la familia de cualquier trabajador.
Hoy, la realidad supera al relato y muestra las mentiras que llevaron a la sociedad a una decisión influenciada por medios hegemónicos en su propio perjuicio, cual si fuera una trama novelesca de autor desquiciado.
Las promesas de pobreza cero terminaron en tarifazo de hasta un dos mil por ciento; la afirmación de que no habría devaluación terminó con una inflación del cuarenta y dos por ciento; aquello de que se terminó la impunidad culminó con un presidente procesado, un ministro procesado, el jefe de los espías sospechado de relaciones comerciales con el Lavajato de Brasil; declaraciones juradas truchas y cuentas en paraísos fiscales; la transparencia prometida acabó con decretos de necesidad y urgencia que nombraron jueces de la Suprema Corte por fuera de la Ley, eliminaron retenciones a las exportaciones agropecuarias y mineras, modificó la Ley de Medios, modificó leyes como las de riesgo de trabajo y las de feriados nacionales; destituyó funcionarios legalmente en funciones, aumentó el mínimo imponible de ganancias sin modificar escalas y con ello incorporó el sesenta por ciento de asalariados que antes no pagaban ganancias, extorsionó a Gobernadores a cambio de recursos financieros, incrementó la coparticipación de impuestos en un cien por ciento para la ciudad de Buenos Aires en perjuicio del resto de las provincias, se produjeron ciento sesenta mil despidos de trabajadores registrados, concretó deuda externa por miles de millones de dólares y tomó fondos del ANNSES para pagar deuda sin garantizar los fondos para el pago de jubilaciones, pagó a los fondos buitres deuda usuraria dentro de la cual estaba el ex Presidente del Banco de la Nación Argentina que cobró más de quinientos por ciento de lo invertido y fomentó la persecución de periodistas opositores coaccionando a las empresas de medios entre otras cosas.
Las series de medidas económicas y políticas que debieron ser reformuladas y llevadas a términos anteriores; los constantes retrocesos en las decisiones presidenciales hablan de improvisación, desidia y desconocimiento de los deberes que un gobierno debe tener con sus gobernados. Pero todo esto no es un error de gestión o una ineficiencia en la gobernabilidad; es nada más y nada menos que lo que vino a hacer.
No se trata de la estrategia de “prueba y error”, es simplemente la concreción de un proyecto de gobierno que beneficie a un sector de la sociedad argentina en desmedro de la mayoría trabajadora y la denominada “clase media” que “le hicieron creer que podía viajar, tener comodidades y vivir mejor” según lo que dijo el nuevo presidente del Banco de La Nación Argentina, Javier González Fraga.
Ahora, nuevamente el relato de transparentar los precios, engañó a los consumidores diciendo que este sistema ya impuesto en la época de Cavallo sería beneficioso para los consumidores cuando en realidad es un nuevo aumento encubierto de los precios que solo benefician a las grande cadenas comerciales y explotan a los consumidores y a los trabajadores.
El relato; una forma de contar la realidad según la conveniencia del gobierno de turno, pero en este caso, es la transformación de la mentira en una realidad virtual que solo existe para algunos medios de comunicación, en tanto que para quienes deben sostener la responsabilidad de mantener a sus familias, es el padecimiento cotidiano de llegar a fin de mes.
Oscar Christensen

