
El juez de Control Daniel Ralli ordenó reabrir la investigación de la denuncia realizada por la periodista y militante Social, Cintia Alcaraz por la detención ilegal que sufrió el año pasado. El fiscal General, Guillermo Sancho había enviado a archivo esa causa.
Cintia Alcaraz, como querellante, había impugnado la decisión de Sancho. Ahora, Ralli dijo que el envío a archivo de la causa fue “prematuro, pues solo encuentra fundamento en las declaraciones del personal policial y en la supuesta imposibilidad de dar con el paradero de las testigos propuestas por la querella”.
En la resolución, el juez dijo que “resulta necesario, por lo menos, merituar algunas de las medidas que se encuentran pendientes y que posibiliten determinar con mayor certeza si existió o no por parte de los denunciados algún accionar que pueda ser considerado como tipificante de algún delito”.
Como se recordará, Alcaraz denunció la detención ilegal que sufrió el pasado 22 de abril, cuando la llevaron a la Seccional Tercera luego de intentar sacar fotos a un operativo policial en el cual detuvieron a dos jóvenes con sus criaturas, acusadas de robar una prenda en una tienda.
Alcaraz permaneció tres horas demorada en la Tercera y fue liberada recién después de una movilización que se autoconvocó en la sede policial. Los uniformados abrieron una investigación por resistencia y entorpecer el operativo policial, aunque el fiscal de turno la desestimó rápidamente al día siguiente. Además, el funcionario judicial desmintió que hubiese ordenado la detención, como adujo el ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno.
Alcaraz -una conocida militante social de Santa Rosa- denunció esa misma noche a los uniformados por el delito de privación ilegítima de la libertad. Ahora, el fiscal Sancho le tomó declaración testimonial -ella ratificó el relato de la denuncia original- en el marco de la investigación preliminar.
En la resolución, Ralli aseguró que «del análisis de los elementos obrantes en autos, se advierte que el archivo resuelto deviene prematuro pues solo encuentra fundamento en las declaraciones del personal policial y en la supuesta imposibilidad de dar con el paradero de las testigos propuestas por la querella. Asimismo, entiendo que tampoco se encuentra resuelta , con los elementos incorporados en autos, la contradicción que existiría entre las declaraciones del personal policial en cuanto a que Cintia Alcaraz «estorbó» el accionar policial y que ello sería motivo de su demora, con las actas labradas en virtud del hurto que diera inicio a estos sucesos, de las que no se advertiría impedimento alguno que motivara que el personal policial no pueda cumplir con sus funciones”.

