
La jueza Florencia Maza ordenó que dejen de hostigar a Cristian “Chanchi” Saucedo, el pibe que recibió un balazo en la cabeza de parte del mecanico Rolando Payela.
Maza dio curso al hábeas corpus presentado por los integrantes del Desayunador de Villa Germinaly le ordenó a la policía que no lo persigan, hostiguen o molesten con detenciones en la vía pública.
Entre los fundamentos de la resolución la jueza tuvo en cuenta un embate policial ocurrido en una panadería ubicada frente a la Ciudad Judicial, donde lo amenazaron y lo echaron para evitar que presentara una denuncia contra la fuerza de seguridad comandada por el comisario Roberto Ayala y el ministro Juan Carlos Tierno.
Esta decisión judicial le da visos de realidad a los dichos repetidos por varias voces sobre el acoso, maltrato y hasta tormentos del que son víctimas jóvenes de los barrios alejados del centro santarroseño. Una denuncia de esas características había presentado el Desayunador de Villa Germinal en diciembre pasado por casos de apremios.
La resolución se conoció hoy pero fue tomada el 2 de diciembre pasado luego de que el colectivo militante denunciara apremios ilegales.
“Hacer lugar al Recurso de Habeas Corpus preventivo interpuesto por Cristian Ezequiel Saucedo, intimando al personal policial de la Seccional Segunda, a que se abstenga de realizar todo acto de intimidación, hostigamiento, perturbación, acoso o molestia en contra del mentado Cristian Ezequiel Saucedo, salvo que su intervención se deba a una orden judicial dictada en el marco de un proceso judicial, o que el mismo sea aprehendido ‘in fraganti‘ en la comisión de un hecho delictivo”, se lee en el fallo de la jueza.
En los considerandos indica que el habeas corpus fue presentado por “Cristian Ezequiel Saucedo el día 25 de noviembre del corriente año, a fin de solicitar se implementen medidas de protección para su persona que garantice su integridad física, psicológica y su libertad ambulatoria, a raíz de un hecho que pone en conocimiento, con copia de la denuncia realizada ante el Ministerio Público Fiscal”.
El joven denunció que estaba en la casa de su amigo Héctor Bentz, el día 21 de noviembre pasado. “Arriba al lugar personal policial, quienes se bajan de manera violenta, con armas en las manos, empujando a la madre de su amigo, poniéndose muy violentos, comenzando los policías a golpearlos sin motivo alguno, sacándolo de la casa de su amigo, tirándolo en la parte trasera de la camioneta policial, donde comenzaron nuevamente a agredirlo, golpeándolo en distintas partes del cuerpo, llevándolo directamente a un calabozo, donde les ordenaron a él y a su amigo que miraran contra la pared, comenzando a pégarles piñas y patadas hasta quedar tirados en el piso”, dice el texto judicial.
Antes, el 5 de noviembre presentó una denuncia ante Fiscalía (que dio origen al Legajo Nº 60977) donde relató que personal policial lo llevó a la Comisaría por presuntos disturbios en la vía pública “golpeándolo mediante golpes de puño y patadas en las costillas y las piernas y dejándolo a la interperie en la noche sin ningún abrigo, que las molestias hacia su persona son constantes, ya que donde lo cruzan lo quieren identificar y lo llevan a la comisaría, diciéndole que es un hijo de puta, que es un arruina familia porque le arruinó la vida a Payela”.
Dice Maza que Saucedo “desde hace ya mucho tiempo que está siendo perseguido por personal policial de la Seccional Segunda, quienes todo el tiempo lo agreden y amenazan, no dejándolo tranquilo, pasando todo el tiempo por su vivienda y agarrándolo cuando pueden, agrediéndolo físicamente. Ratificó las amenazas recibidas respecto de la denuncia por él realizada en contra de éstos, asi como el hecho de no poder vivir tranquilo a raíz de estos hechos”.
La abogada de Saucedo, Paula Arrigone, puso en conocimiento que “el 1 de diciembre siendo la hora 19.00 aproximadamente, en circunstancias en que Saucedo se encontraba junto a su tío en la Panadería ubicada frente a la Ciudad Judicial, es que apareció un policía de civil, a quien conoce de la Seccional Segunda, quien le dijo que ‘raje de ahi‘, viendo venir en minutos a dos o tres patrulleros, manifestándole este policía ‘arrancá, volá‘, ‘vos vigilante que hiciste la denuncia ya vas a ver‘”, informó El Diario.
La jueza consideró que los hechos relatados representan una amenaza a la libertad ambulatoria de Sacuedo. Dice que por la presentación de Arrigone y la denuncia de Sacuedo “personal policial adscripto a la Seccional Segunda, hostigaría, persiguiría y agredería sin justificativo alguno, al mentado, ejerciendo dichas acciones presuntamente de manera reiterada, situación que limitaría de este modo la libertad ambulatoria del mismo, quien conforme sus propias palabras, tiene miedo de salir de su casa, haciéndolo solamente acompañado de un familiar, habiendo incluso perdido su trabajo por estos hechos, circunstancias que claramente constituirían, a mi entender, una ‘amenaza actual a la libertad ambulatoria‘ de Saucedo”.

