
La Subsecretaría de Turismo de La Pampa lanzó en Buenos Aires la temporada 2017 de “Avistaje de Ciervos en Brama”, uno de los principales atractivos turísticos de la Provincia.
La actividad, destinada a medios especializados y agencias de turismo, se desarrolló en la Casa de La Pampa y contó con la presencia de autoridades pampeanas y guías de turismo.
La conferencia estuvo encabezada por el subsecretario de Turismo, Lautaro Córdoba; el director de Turismo, José Luis Grotto; el director de la Reserva Provincial Parque Luro, Walter Torres; y el guía Jorge Bríguez. Además, estuvieron presentes el subdirector de la delegación pampeana, Pablo Rubio; y el responsable del Área de Informes y Turismo, Marcelo Giles.
Córdoba aseguró que en «ningún otro sitio la brama se disfruta como en La Pampa», y que el avistaje de ciervos en brama «es el producto turístico más importante que tenemos en La Pampa».
“En ningún otro lugar se puede vivir y sentir la brama como en Parque Luro. Esto se debe a que hay una gran cantidad de ejemplares que son silvestres pero habituados a la presencia humana lo que nos permite observar la brama desde muy corta distancia”, añadió.
Por su parte, el subdirector de Casa de La Pampa, destacó el trabajo conjunto que desarrolla la delegación pampeana con el Ministerio de Desarrollo Territorial. “Estas actividades forman parte de las acciones que articulamos con la Subsecretaría de Turismo para acercarle al público de la ciudad de Buenos Aires la oferta turística que tiene nuestra Provincia”.
La presentación incluyó la proyección de videos y la entrega de material informativo. Al finalizar se realizó una degustación de productos regionales (quesos y chacinados) y vino pampeano.

Con el hashtag #LaBramaTeLlama la Subsecretaría de Turismo puso en marcha días atrás la temporada 2017 de avistaje de ciervos en brama. La Reserva Provincial Parque Luro tiene programadas dos salidas diarias: una al amanecer, que se inicia a las 6:30 am; y otra al atardecer, a las 18:30 horas. En cada turno salen cuatro grupos de 20 personas que realizan la actividad acompañados de guías especializados.
“La brama es una experiencia muy linda para disfrutar en familia. Las salidas duran alrededor de una hora y media. Pero no es todo caminata, hay momentos en los que nos sentamos a apreciar el bramido de los ciervos y a disfrutar del maravilloso bosque de caldenes de la reserva, que es único en el país”, explicó el guía Jorge Bríguez.
Marzo y abril son los meses en que la hembra del ciervo colorado entra en celo y provoca la brama del macho. “Los ciervos se preparan todo el año para esta época. Cada uno va a formar y cuidar su harén. Cuanto más grande es el ciervo, más grande será su harén. A lo largo de los 45 días que dura el celo de las hembras se van a suceder luchas épicas con corridas y choques de cornamentas en las que un ciervo intenta desterrar a otro de su harén”, explicó Bríguez.

