
Marién Cazenave destacó el trabajo que lleva adelante el organismo judicial y la puesta en marcha de la Oficina de Violencia Doméstica, encargada de recepcionar las denuncias de la comunidad, aunque reconoció que «falta» instalar la perspectiva de género en la población judicial.
La responsable de la Oficina de la Mujer y de Violencia Doméstica del STJ, Marién Cazenave, detalló el trabajo que lleva adelante el organismo judicial y reconoció que falta mucho para instalar la perspectiva de género en la justicia, pero que se trabaja en ese sentido.
Cazenave explicó que en la justicia pampeana, a instancias de la Corte Suprema de la Nación, hay dos oficinas que tratan la problemática de genero. “Por un lado, la Oficina de La Mujer, que pretende incorporar la perspectiva de género en la justicia y la oficina de Violencia Doméstica, para la recepción al público”, explicó en declaraciones radiales.
“En esta última oficina se reciben los relatos de personas afectadas por violencia doméstica, ya sea de la misma víctima o de terceros, sobre situaciones de violencia existentes, dentro de una familia, noviazgos o personas convivientes”, dijo a Radio Noticias.
“Al mismo tiempo que se recepciona el relato un equipo interdisciplinario establece un informe de riesgo, en donde se termina el riesgo de la persona que está en esa situación. Es una fotografía del momento y eso tiene luego derivaciones, de acuerdo a la petición de la persona. Se pueden tomar medidas civiles o penales: restricciones de acercamiento, se puede enviar a un fiscal para que intervenga o se la deriva a organismos externos, en el caso de adicciones o si hay niños de por medio”, dijo.
—¿Se ha hecho carne en la población judicial la perspectiva de género?
—Lamentablemente no se nota. No todo obedece a una situación de machismo, sino también a situaciones internas de economía o del Estado. Creo que hay un desconocimiento general y al Estado le falta asumir la responsabilidad que tiene, respecto a algunas cuestiones.
Cazenave reconoció problemas para poner en marcha la oficina de Violencia Doméstica pero destacó su puesta en marcha. “Estamos en funcionamiento, estamos recibiendo las manifestaciones de las víctimas, de todo tipo de género y hemos arrancado, lamentablemente en número, bastante bien, porque viene mucha gente”, dijo.
“Esperemos poder ayudar a concientizar, no solo en la recepción de denuncias, sino en lo que intenta hacer la Oficina de la Mujer con talleres y charlas y manifestaciones que tratamos de tener desde dentro de la justicia y desde ahí hacia afuera, adonde se pueda”, dijo.
“Hay que recordar que a estas oficinas las creó la Corte y baja de una convención internacional, la Convención de Belén Do Para, en Brasil, donde se establece la responsabilidad del Estado, para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la Mujer. Son los poderes del Estado lo que deben tomar medidas. Creo que falta entender que eso se tiene que poner en práctica”, dijo.
“A la ley 26485 no el hace falta nada. Falta tomar medidas y ponerla en funcionamiento, tomar noción de la problemática y específicamente en el caso de violencia contra las mujeres”, agregó.
Respecto a la cantidad de femicidios en Argentina y en el mundo, Cazenave dijo que “hay un problema social que no es imposible de desarraigar. Creo que esto es parte de ese cambio que se busca y cuesta mucho”, reconoció. (Foto: Archivo).

