
El legislador provincial del FREPAM, Ricardo Consiglio, presentó un Proyecto de Resolución para incorporar a la laguna de Uriburu a la oferta turística de la provincia.
El Diputado Ricardo Consiglio del Bloque FREPAM (UCR – Socialismo) presentó un Proyecto de Resolución para incorporar al Corredor Turístico de la provincia a la localidad de Uriburu, con el objetivo de desarrollar la Oferta Turística de la laguna “Ojo de Agua”, como así también su declaración como Área Protegida de Jurisdicción Provincial, ya que el turismo es una de las actividades culturales y económicas más importantes con las que puede contar una región.
La laguna “Ojo de Agua”, que se halla a 3.000 metros al oeste de la localidad de Uriburu, en los últimos meses ha experimentado un auge importante.
El titular del área de Cultura de la comuna, Pascual Fernández, hizo un repaso por la historia de Uriburu y señaló que el pueblo tiene la característica de “estar rodeada por varias lagunas que hicieron que fuera visitada desde la época de los cazadores-recolectores, así lo demuestran los últimos hallazgos arqueológicos que datarían como mínimo de 3.000 años de antigüedad. Más tarde distintas etnias originarias pero siempre dentro de lo que fuera el territorio Rankülche
Dentro del ejido de la localidad existen seis lagunas las cuales algunas son de características permanente y otras semipermanentes y por su ubicación geográfica unas tuvieron más trascendencia que otras a lo largo de la historia.
Entre las importantes “podríamos citar la que se encuentra en el paraje ‘Lonco May’ que la cruza la rastrillada de Pincén y donde el ejército marcó línea de frontera con el Fortín ‘Lonco May’ también escrito por otros ‘Longomay’, en esta laguna pasó su primer noche prisionero el cacique Pincén”.
La otra laguna de importancia y la cual hoy es visitada por muchos turistas de localidades vecinas tiene que ver con la laguna “Ojo de Agua”. “Este espejo que originariamente se llamara ‘La Gaviota’ y que figura en planos elaborados entre 1876 y 1882 según memorias y planillas presentadas al Departamento de Ingenieros Nacionales por agrimensores que trabajaron en la zona, la describen como una laguna algo salada y de un largo de 1.400 metros y a la cual la cruza una rastrillada que viene del camino de Pincén y según estudios que se llevaron adelante, va en dirección a Ataliva Roca para después seguir a Perú y de ahí al río Colorado hasta llegar al camino de los Chilenos”, explicó el funcionario.
Datos que con el tiempo se pudieron conseguir y que son de principios de 1900, “este predio que pertenecía a la familia de Sebastián Scala ya lo llamaban ‘Ojo de Agua’ y tiene que ver con un surgente que hay en la misma; antiguos pobladores nos señalan con exactitud el lugar donde emerge”.
Actualmente la laguna tiene un largo de 3.000 metros, con un ancho de 500 metros en algunos sectores y una profundidad que no pasa 1,80 metros, con un suelo medanoso y un caldenal en su lado este. Los lugareños, desde la conformación del pueblo, disfrutan de esta laguna cercana a la zona urbana, la cual desde hace poco menos de un año también es visitada por cientos de pampeanos y personas de provincias vecinas. El predio donde se ubica el espejo de agua salada, que es utilizado para bañarse y practicar deportes acuáticos, brinda la posibilidad también de acampar y recrearse con la naturaleza y el avistaje de aves que lo hacen único en la zona. Así se pueden observar, principalmente los fines de semana, a los amantes del windsurf, kayak, canotaje, y otros deportes acuáticos.
El predio que tiene 137 hectáreas y se encuentra en un lugar estratégico por encontrarse a la vera de la ruta nacional 5, tiene una potencialidad turística que el municipio está empezando a desarrollar acompañada de la historia de los pueblos originarios y los hallazgos arqueológicos que evidencia la preexistencia de los mismos. El lugar ya fue declarado de interés público municipal.

