
Según Eduardo Watson, la actual comisión directiva quiere vender el predio sin autorización. Pidió que el Deliberante intervenga y envíe una nota al ministro de Gobierno y Justicia, Daniel Pablo Bensusán.
El vecino Eduardo Watson se acercó hasta el Deliberante y denunció el intento de venta del predio de la ex quinta de las Monjas, que es propiedad del Club San Martín y que pretende ser vendido por la actual comisión directiva.
“Lo que vine a denunciar a la Banca del Vecino es la atrocidad que se está cometiendo con el club de San Martín y vamos a tratar de evitar que suceda lo que sucedió con la cancha del club Santa Rosa”, dijo a Plan B Noticias.
“La comisión directiva es totalmente corrupta, liderada por una banda de ladrones, como son la señora Loyola y sus hijos, que intentan vender. Hemos denunciado todo eso y esperemos que no suceda. Por eso vine acá, para que el Concejo Deliberante le envíe una nota al ministro Bensusán y que intervenga y permita que Personas Jurídicas intervenga el club”, agregó.
Watson dijo que la comisión directiva actual está conformada por Loyola y su familia y que se renueva automáticamente.
—¿El predio es el de las ex quinta de las Monjas?
—Sí. Legalmente es de ellas. Tiene un juicio por incumplimiento de contrato en el Juzgado Federal, que estaría arreglado, pero necesitan 5 millones de pesos para escriturar, que alguien tiene que poner el dinero, porque el club no lo tienen y la intención de esta familia es vender y poder llevarse el dinero.
Watson aclaró que su pedido fue de alerta ante el peligro del cierre del club. “El Concejo Deliberante, que son nuestros representantes de Santa Rosa, no dejen que las instituciones peligren de esta forma”, dijo.
“Además, le pedí a los concejales que intervengan y envíen una nota a Personas Jurídicas para que se intervenga el club. Ése fue mi pedido directo”, dijo.
—¿El club tiene actividades?
—No. El club no tiene actividades sociales. La actividad es para la familia que lucra, con las dos canchas de fútbol que hay en la calle Alberdi y Dante Alighieri, donde se ve que la parte edilicia está totalmente deteriorada.
—¿Cuál es tu vínculo con el club?
—Hace tres años que estoy viviendo en el predio de la quinta de las Monjas y ahora tengo un desalojo.
—¿Por qué vivís ahí?
—Hace muchos años me dijeron que me quedara ahí, porque se robaban todo. Y es cierto, no quedó nada. La última señora que estuvo fue la presidenta de la fundación Nidos de Plata, que explotó la pileta, un albergue y un salón de fiestas, se fue hace tres semanas y se llevó hasta la bomba de agua.
—El arreglo de esa familia era hacer tareas ahí y trabajar…
—Claro, pero viendo el problema que se venía huyeron.

