
El referente del Sindicato de Trabajadores de la Educación (SiTEP), Mariano Alfageme, analizó el conflicto docente, los ataques del gobierno nacional y la gobernadora Vidal a los trabajadores, en un año electoral que marcará como se desenvolverán los conflictos sociales.
Sobre los ataques de Cambiemos a los docentes, recordó el ofrecimiento de dinero que hizo la gobernadora del Pro, María Eugenia Vidal a docentes que vayan a trabajar en el medio de un paro.
«Buenos Aires no es cualquier provincia, es la jurisdicción mas importante desde el punto de vista económico, la que concentra la mayor cantidad de trabajadores de la educación de nuestro país y la que tiene el sindicato más grande», contextualizó.
«No hacen más que fogonear el conflicto e insistir con este discurso que tiende a la estigmatización, ya no de los sindicalistas, sino del conjunto de la docencia que no comparte la política económica y educativa del gobierno», sentenció Alfageme en dialogos con Radio La Tosca, y remarcó que tratan de «no solo romper la huelga, sino dividir a los trabajadores con promesas de migajas».
Sobre la situación en La Pampa, indicó que hubo una pérdida del poder adquisitivo «de entre 5 y 6 puntos», dependiendo del indice inflacionario. Además, dijo que «el 20% es bastante lejano, teniendo en cuenta que el anterior aumento salarial no impactó en los básicos», aunque reconoció que hay variables a tener en cuenta como la clausula gatillo «que debería ser a mitad de año».
«Si no se le tuerce el brazo al gobierno nacional en relación a la Paritaria Nacional Docente, no solo este año, sino los años venideros van a ser muy conflictivos para poder instalar cualquier tipo de discusión salarial», puntualizó el sindicalista.
En ese sentido, remarcó que «ya no es solamente que vamos a tener una disyuntiva en cuanto a cual fue el indice inflacionario, sino que vamos a estar hablando de que va a haber provincias de primera, de segunda, donde va pasar como en Buenos Aires donde se busca romper la huelga y poner a los docentes uno contra otros, jurisdicciones como La Pampa, en donde el gobierno entendió que los docentes teníamos derechos a parar, y habilitó la apertura de las escuelas pero no hubo una persecución abierta contra los trabajadores, mas allá de la denuncia que hicimos por los descuentos en algunos casos o trabas administrativas por el paro del 8 de marzo. Pero hay una voluntad política de los gobiernos provinciales, alineados con el gobierno de Macri que buscan poner como enemigo numero uno de la situación a los trabajadores de la educación».
Asimismo, expresó que el gobierno «está incurriendo en una violación de toda la normativa laboral nacional e internacional, son conscientes de esto, pero igual avanza porque tienen un año electoral de por medio, en donde necesitan recuperar el caudal de votos perdidos por la antipatía que han causado las medidas anti populares que vienen aplicando y ubicar en este contexto un enemigo, le sirve como estrategia electoral».
El referente de SiTEP destacó que al diferenciar las políticas de un gobierno y otro, dijo que principalmente en La Pampa «las paritarias están abiertas, lo que muestra al menos una voluntad de dialogo» y que por el otro lado «destruir la PND implica una mirada economicista de que Nación no tiene ninguna responsabilidad salarial, y las provincias van a caer en una situación de inequidad absoluta para que si no se garantiza un piso salarial mínimo y condiciones para que las provincias tengan un equilibrio fiscal, se van a generar situaciones de conflictividad en algunas provincias, donde el salario docente va a caer aún más y otras que van a pagar mejores salarios en función de los recursos».
«Y fundamentalmente tiene que ver con una cuestión de política, tanto Verna como otros mandatarios están alineados en otra propuesta política que no es la del presidente y los gobernadores que lo siguen, y en un año electoral evidentemente esto marca el trasfondo de la discusión», reiteró Mariano Alfageme y expresó que «es indispensable tenerlo en cuenta para marcar lo que tiene que ver con como se va a ir desenvolviendo el conflicto social generalizado».
Por último, se refirió al proceso de acercamiento de las CTA, «esto inicio en diciembre de 2016, desde que asumió Macri todos comprendimos que el panorama había cambiado, y que para poder enfrentar el conjunto de estas políticas iba a requerir niveles de unidad de las organizaciones sindicales y el conjunto del campo popular».
«Esto se ha ido cristalizando con el paso de los meses, tras distintos consensos, hasta llegar al plenario nacional de las dos centrales, donde todavía la palabra «reunificación» aparece en un horizonte de largo plazo, pero por lo menos esta consensuado que la unidad del movimiento obrero como tal para poder resistir y convocar a la sociedad, necesita de consensos políticos, por lo menos sentarse a discutir con compañeros con los que teníamos posiciones políticas encontradas, en ese sentido, hubo un entender de todos que teníamos que tirar todos en el mismo sentido, en este camino por donde nos esta llevando el gobierno a un pasado al que nadie quiere retornar», concluyó.

