
«La Amalia» en la Colonia Penal de Santa Rosa
El máximo responsable de la Subzona 14 durante la última dictadura militar, Luis Enrique Baraldini, que no pudo ser juzgado en el primer juicio porque estaba prófugo, y el ex comisario mayor Carlos Reinhart , que fue condenado a 20 años de prisión por ser culpable por 23 hechos de privación ilegal y 10 casos de aplicación de tormentos psíquicos y físicos, se encuentran en el inmueble destinado a quienes están la última etapa de su condena y acceden a privilegios y beneficios que se les niegan a los presos comunes.
Plan B Noticias pudo confirmar que “los detenidos de lesa humanidad” fueron trasladados a “La Amalia”, un lugar con régimen diferenciado dentro del mismo penal. Por lo general, llegaban allí internos que estaban por terminar su condena.
Autoridades del Servicio Penitenciario Federal de La Pampa reconocieron esta mañana un rumor que había llegado a la redacción de Plan B Noticias. Los responsables del terrorismo de estado y la dictadura en La Pampa que siguen detenidos en la Unidad Penitenciaria Federal Nº 4 fueron beneficiados con el traslado a “La Amalia”, una casa en la que los internos tienen un régimen preferencial y «autorregulado».
Allí eran alojados quienes estaban en la etapa final de la condena y tenían salidas transitorias. Ahora son los represores de la Subzona 14 quienes gozan de esos privilegios. El inmueble se encuentra dentro del Penal pero no responde a la lógica de los pabellones, donde las condiciones de seguridad y controles son más rígidos.
Las visitas de familiares, amigos, o la atención por parte de médicos, psicólogos, o distintos profesionales de la salud, no atraviesan los mismos caminos burocráticos como los que denunció con su muerte un interno que reclamaba atención psicológica y nunca se la permitieron.
Al conocerse el suicidio de Ángel González, un detenido contó que “no le daban trabajo acá adentro, no lo atendía la psicóloga, no lo bajaban a la escuela. Cada vez que tenés que ir al médico hay que hacer un escrito que al final nadie te recibe, nadie te da bola acá adentro”, dijeron los compañeros de pabellón.
Esos malos tratos disfrazados de acciones burocráticas no le ocurren a los represores. Ahora, el SPF les simplificó aún más las cosas y les permite vivir en una vivienda con acceso a todos los servicios y atenciones que requieran.
La confirmación telefónica de la información fue acompañada por una sugerencia de enviar una nota por escrito a la sede nacional del SPF para obtener más respuestas.
Cuando Plan B Noticias quiso saber los motivos, no obtuvo respuesta. En cambio, fuentes judiciales indicaron que se trata de una decisión interna por cuestiones organizativas del SPF.
“La Amalia es el último módulo de detención y luego salen en libertad. Allí tienen custodias pero se simplifican todas las cuestiones que al resto se les impiden. Fuimos informados de la decisión y nada más”, añadió una fuente judicial.
Desde la Justicia Federal explicaron que “no están con salidas transitorias, no es esa la etapa de la sentencia de Reinhart y mucho menos la de Baraldini que no fue condenado. Pero es cierto que las condiciones de detención son mejores que las que hay en un pabellón común”, agregó la misma fuente,.
“Puede ser que los hayan trasladado porque quedaban pocos detenidos ya que varios tienen prisión domiciliaria y otros salieron por cumplir los ⅔ de la condena. Y cómo falta espacio para alojar a los otros condenados, es posible que a los de la Subzona los hayan trasladado por esa cuestión”, contó otra fuente.
Oficialmente el SPF define a La Amalia como Casa de Pre egreso, conformada por cuatro pabellones con capacidad para 10 internos cada uno. «Ahí tenés Direct TV, teléfono, todo lo que quieras. Podés pedir comida, lo que necesites. Si te lo podes pagar, es como estar encerrado en tu casa», relató un hombre que cumplió su condena en Santa Rosa.
Baraldini y Reninhart, los únicos dos detenidos por los delitos de lesa humanidad no accederían al beneficio del 2×1 en base al fallo de la Corte Suprema, pero tienen el privilegio de pasar sus tiempos de detención en un sistema diferenciado y preferencial.

FOTOS: Pablo Visciglio

