
Esta mañana en su despacho, el Intendente Municipal mantuvo una reunión con el Secretario de Obras, Servicios Públicos y Planeamiento Urbano, Ing Mario Cortina, y el presidente del Concejo Deliberante, Jorge Dominguez, para coordinar acciones tendientes a favorecer el ahorro energético, lograr mayor eficiencia y reducir la contaminación ambiental, a partir de un paulatino recambio del sistema de luminarias que se utiliza en el alumbrado público, por nuevos artefactos de tecnología LED.
El Jefe Comunal explicó que recientemente se le ha propuesto a nuestro municipio como a otras localidades del país, desde áreas del gobierno nacional dedicadas al estudio del ahorro y de la eficiencia energética, ir migrando hacia nuevas tecnologías en el alumbrado público existente en nuestras ciudades.
De esa manera, haciendo un poco de historia en las tecnologías del alumbrado público en nuestra ciudad, precisó que primero se avanzó en cambiar hace décadas el alumbrado incandescente, por lámparas de vapor de mercurio en alta y baja presión. También se incorporaron en los últimos años, lámparas de vapor de sodio de iluminación amarilla, más eficiente en lo energético, pero con característica del tipo monocromático, no tan eficiente en cuanto al resaltamiento de los colores, como si lo hace la iluminación del vapor de mercurio, hoy considerada deficiente en lo energético en comparación con la nueva tecnología LED, que cubre la cuestión de eficiencia energética y lumínica al mismo tiempo.
Explicó además que el alumbrado público en la ciudad de Santa Rosa esta concesionado desde el municipio a la C.P.E, que realiza el mantenimiento del mismo con lo que recauda desde la tarifa de alumbrado que pagan los vecinos en sus recibos del servicio de electricidad.
Por otra parte, precisó que avanzar hacia nuevas tecnologías implica no solo inversión sino varios desafíos; elegir el mejor artefacto que brinde más eficiente iluminación, avanzar hacia el ahorro energético y que ello permita amortizar con el tiempo esa inversión efectuada, a partir del ahorro de costos tanto por el menor consumo como por el mínimo mantenimiento que requiere. Además el sistema LED tiene como principal ventaja la mayor durabilidad y vida útil de los artefactos, con respecto al sistema actual.
En el mismo marco, los funcionarios señalaron además que se buscó un equipo de alumbrado con formato modular de menor consumo (120 W), que los instalados actualmente (de 150 y 250 W). El mismo tendrá mínimo mantenimiento, con un módulo óptico de tecnología LED, en grado de protección IP68, es decir el más alto nivel de protección a prueba de polvo, tan presente en nuestra zona; y también al ingreso de agua, con conectores eléctricos del tipo de protección IP 65, de fácil conexión al cableado existente.
Explicaron que la luminaria elegida también viene preparada para ser comandada por un cableado independiente adaptable al sistema de alumbrado actual de la ciudad, y eventualmente se le puede agregar en el futuro, un control de potencia y eficiencia energética mediante tecnología Wi Fi, similar al que existe en algunas ciudades de nuestro país y en otros países, para lograr eficiencia lumínica y energética.
Sostuvieron además que la idea es tratar de cubrir numerosas calles y avenidas de la ciudad, que tiene casi 13.000 luminarias. En ese contexto, en una primera etapa está proyectado avanzar con el reemplazo de lámparas en las arterias más transitadas, tratando de alcanzar un porcentaje importante de entre el 20 y 25 % del total instalado.
Los funcionarios también resaltaron que actualmente tanto desde el Ejecutivo Nacional, como desde la Cámara de Diputados de la Nación, se está trabajando en la gestación de Políticas de Eficiencia Energética y proyectos tendientes a facilitar a los distintos municipios del país, el recambio de sus de sus antiguos sistemas alumbrado urbano por los de tecnología LED.
Según estudios actuales, un dispositivo LED tiene una vida útil diez veces mayor que una lámpara halógena, y un consumo seis veces menor. En ese sentido, el ahorro que se podría generar por el reemplazo de la totalidad de las lámparas halógenas en uso en la Argentina, es equiparable a la energía que generan dos centrales nucleares similares a Atucha II, resultando lo propio además un verdadero alivio para el sistema energético en su conjunto.
Si además se toma en consideración, que la energía que se dejaría de consumir de manera inmediata, es la más ineficiente y contaminante, ya que proviene de fuentes fósiles; se evitaría emitir aproximadamente 1.700 toneladas de dióxido de carbono al año, principal gas de efecto invernadero.

