
La concejala Cristina Lezcano ingresó un proyecto para que la Municipalidad adhiera al Programa Nacional de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (Pro.Na.Com), el cual establece que los automotores abandonados, perdidos, decomisados o secuestrados que no hayan sido reclamados, puedan ser donado a las Escuelas Técnicas, Universidades o Institutos Terciarios.
La edil Cristina Lezcano elaboró un proyecto de Ordenanza para que la Municipalidad de Santa Rosa adhiera al Programa Nacional de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (Pro.Na.Com), del Ministerio de Seguridad de la Nación, el cual establece que los automotores abandonados, perdidos, decomisados o secuestrados, cuyo dominio corresponda al Estado Nacional o a los Estados Particulares, deberán ser descontaminados y compactados en forma previa a su disposición en calidad de chatarra.
Lezcano manifestó que “actualmente los vehículos que están en el corralón municipal y que no son reclamados por sus dueños se subastan o se destruyen. En este sentido el Pro.Na.Com previo a la subasta o compactación posibilita la donación de los vehículos o sus partes a las Escuelas Técnicas, Universidades o Institutos Terciarios para proyectos pedagógicos, material de estudio o de investigación”.
En este sentido la edil dijo que “actualmente el municipio está llevando adelante la Contratación del Servicio de Compactación, cumpliendo con las normas determinadas en la Ley Provincial N° 2597, en cuanto al proceso ecológico (descontaminación y desguace), pero no se tuvo en cuenta que los vehículos o sus partes puedan ser reutilizados por los alumnos de las distintas Instituciones Educativas, y esto sí sería posible mediante el Pro.Na.Com, Ley N° 26.348, en el marco establecido por el Decreto 1742/2012 que confiere las facultades de organización y control a la Dirección de Fiscalización de Desarmaderos, y Autopartes del Ministerio de Seguridad de la Nación”, expresó.

El Programa Nacional de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores proporciona a las comunas el procedimiento, la maquinaria, y la disposición final del residuo, sin costo alguno para el municipio. A su vez, el Programa pone como condición que el monto de la venta que proporciona este material reciclado sea destinado a las entidades de bien público de la ciudad.
“En algunas ciudades el Programa se viene implementado con buenos resultados, y si bien las gestiones demandan tiempo y un trabajo mancomunado entre la municipalidad, el Ministerio de Seguridad de la Provincia y de Nación la idea es que mediante esta ordenanza en las próximas Compactaciones se reduzcan los costos para el municipio, y se beneficien tanto a los Establecimientos Educativos como a las Asociaciones que persiguen un fin altruista”, concluyó.


