
Foto: Mauro Monteiro
Este viernes se reanudó el juicio por trata de personas en el cabaré de Lonquimay, en el cual está acusado por cómplice el intendente Luis Rogers, con la declaración del médico que se negó a firmar libretas sanitarias. También declararon cuatro víctimas. El debate continuará el próximo lunes 12.
Miguel Angel Dufay, el médico que se negó a firmar las libretas sanitarias que otorgaba la municipalidad a las mujeres que ejercían la prostitución en el cabaré de Lonquimay, declaró este viernes en el juicio por trata de personas en Good Night, en el cual está acusado por cómplice el intendente Luis Rogers.
El profesional declaró por videoconferencia desde San Juan, donde reside actualmente y confirmó que los dueños del cabaré le trajeron las libretas sanitarias de las mujeres que estaban en el cabaré y se negó a firmarlas porque había en los exámenes de laboratorio gérmenes patógenos que podían contagiar a otras personas. Ademas, pidió ver a las pacientes y se negó firmarlas sin un chequeo personal.
Ante esta negativa, los dueños del cabaré llevaron las libretas al hospital de Catriló, donde finalmente se las firmaron. Dufay era director del hospital de Lonquimay en la época que se investiga.
“En una oportunidad, a última hora de la noche, aunque no recuerdo el día, una señora de un tal Fernández, me llevó unas libretas, cuatro o tres, para que firmara esas libretas sanitarias de personal que estaba teóricamente trabajando en un servicio público. Le referí que no firmaba ninguna libreta sin ver al paciente. Esta persona me refirió que no tenía inconvenientes en traerlas. Las trajeron y pasaron de a una”, explicó.
“Yo revisé las libretas y su contenido y comprobé que no estaban en condiciones de tener contacto público. Eran gérmenes patógenos. Les dije que esas mujeres no estaban en condiciones de estar en público, de acuerdo a un informe del laboratorio”, indicó.
“La mujer del encargado me dijo que estaban apurados porque las chicas debían ir a trabajar. Me dijo que era frecuente que el médico anterior se las firmaba directamente. Si es cierto o no, no lo sé”, precisó.
Dufay dijo que no volvieron y que él escuchó comentarios de que las libretas se las empezaron a reunir médicos de Catriló. “No recuerdo de haber leído qué actividad precisa realizaban. Sé que tenían, más allá de los comentarios de todo el pueblo, que realizaban una actividad X. Pero esos eran comentarios del pueblo”, insistió.
El médico recordó que durante una campaña de vacunación las enfermeras del centro fueron hasta el cabaré y le contaron que allí había piezas.
Dufay precisó que los estudios -exudados vaginales- que les trajeron se habían realizado en laboratorios de Santa Rosa. Y que no firmó las libretas porque “los gérmenes encontrados eran patógenos, podían transmitirse”
El médico respondió que le llamó la atención el tipo de exámenes médicos que pedía el municipio a través de la libreta porque la habilitación de las mujeres era para trabajar de mozas. “Pero mi función era la de médico, era aprobar o no los estudios”, aclaró.
Cuando el tribunal le preguntó si había escuchado que había menores en el cabaré, respondió: “no recuerdo con exactitud, pero era comentario en el pueblo que ahí se realizaban actividades de atención de hombres, de contención de camioneros o algo así”.
Por otra parte este viernes declararán cuatro víctimas, mujeres que estuvieron en «Good Night». Por recomendación del equipo técnico que las recibió, las cuatro mujeres -que viajaron desde Salta para testimoniar- declararon sin la presencia de los imputados y de la prensa. A la prensa solo se suministró las iniciales de las testigos, MEG, SNN, NAN y MGC.
El juicio se inició hace dos semanas. En la primera audiencia, el jefe comunal pejotista -asistido por el abogado Sebastián País Rojo- se negó a declarar. El debate continuará el próximo lunes 12.

