
Estudiantes de los colegios secundarios 9 de Julio y Nacional, de Santa Rosa, asistieron al juicio oral y público de un homicidio que se está desarrollando en el Centro Judicial.
La concurrencia de los 38 estudiantes se enmarcó en el proyecto del Superior Tribunal de Justicia que promueve la presencia de ellos en esos debates como una manera de que tengan un acercamiento real a la Justicia.
El jueves, en el primer día del juicio, fueron 22 alumnos de sexto año del Colegio 9 de Julio, turno mañana, orientación Ciencias Sociales: Mauricio Alberca, Alexander Arosteguichar, Alan Balquinta Ditler, Enzo Brizuela, Ignacio D’Adam, Tomás Frers, David Ganga Folgueras, Delfina Gatica, Iago Haag, Jeremías Larregui, Gerónimo Matir, Facundo Medrano, María Agustina Oliván, Florencia Ortiz, Melany Pérez Martini, Agustín Ramírez, Karen Roa, Tomás Rohwain, Iván Salvarrey, Matías Schaab, Melina Suárez y Joaquín Zirmerman. Los acompañaron las docentes Celia Jacob y Marta Much.
El viernes asistieron 16 estudiantes de sexto año Humanidades del Colegio Nacional: Laura Gareca, Rebeca González, Melanie Navarro, Bautista Helt, Manen Chiavón, Elías Gauna, Alina Fleckestein, Thaís Martín, Leila Cáceres, Lucía Coggiola, Brisa Arosteguichar, Gadiel Alfonzo, Angel González, Ivo Rholhaiser, Agustín Benvenuto y Nahuel Pérez. Las docentes fueron Susana Mardones y Griselda Bertolini.
En ambas jornadas, luego de concluidas las audiencias, el presidente del tribunal, Carlos Besi, conversó largamente con los jóvenes. Dio detalles de lo que acababan de ver, les explicó el procedimiento penal, relató otros casos en los que tuvo intervención y respondió preguntas de ellos.
Las charlas derivaron en cuestiones muy concretas de la realidad –abusos sexuales, severidad de las penas, régimen carcelario, etc.– y los alumnos brindaron sus opiniones ante el magistrado, quien a su vez estimuló ese intercambio. Incluso los invitó a que se sentaran en los lugares que ocupan cada de cada una de las partes en la sala de audiencia para que vivencien lo que se siente estar allí.
Esta iniciativa del STJ se puso en marcha en 2015 en Santa Rosa, el año pasado se extendió a General Pico y está en carpeta sumar a General Acha en 2017. La propuesta –única de estas características en el país– cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación y apunta específicamente a un sector de la comunidad educativa que está muy cerca a cumplir la mayoría de edad.
Uno de los objetivos principales del proyecto es acercar de una manera concreta el Poder Judicial a la sociedad, contribuir a la formación ciudadana de los estudiantes, concienciarlos acerca del respeto a la ley e inculcarles el valor justicia.
Además, como fines específicos, se busca lograr que observen en forma personal cómo actúan jueces, fiscales, defensores oficiales, abogados particulares, querellantes y testigos frente a hechos que muchas veces son reflejados en los medios masivos de comunicación. De esta manera los alumnos pueden, aun mínimamente, formarse una idea propia del funcionamiento de uno de los tres poderes del Estado.

