
El presidente del Consejo de Lonkos, Pedro Coria, fue a manifestar el sufrimiento “de nuestro pueblo rankulche a causa del corte individual y arbitrario del río Atuel por parte de Mendoza”.
“Somos preexistentes a todos los pueblos pero nunca hemos sido consultados para tomar estas decisiones. La mal llamada campaña del desierto nos despojó de nuestras tierras. Luego de ello, Mendoza y Nación cometieron el segundo despojo al cortar el río”, destacó.
“La falta de agua nos está obligando a migrar por segunda vez en nuestra historia. Hasta 1.947 se podía vivir, había fauna en cantidad, muchos pájaros y aves acuáticas. El verde campeaba por todas partes, las chivas y los caballos eran todos gordos”, contó.
“Después del genocidio de la conquista, nos sacaron el agua. Mendoza no produjo el segundo despojo”, y comparó el exterminio del siglo XIX con el corte del río Atuel.
“Mendoza tendrá que acceder a encontrar una solución, el agua debe volver. Ya no es aceptable en el actual milenio que se nos siga despojando del agua. El corte del río convirtió la tierra en un desierto, mató a los animales, y destruyó a nuestro ambiente y las especies que hay allí”, Finalizó.

