
El presidente de Federación Agraria Argentina de la localidad mendocina de General Alvear, Carlos Achetoni, dijo que “tuvimos que desafiar al desierto para poder regar y dese 1.947 lo pudimos hacer a través de los Nihuilles”.
“El Atuel llegó a tener 135 mil hectáreas bajo riego. Hoy la realidad nos muestra que estamos muy debajo. Nos gustaría regar las 20 mil que nos faltan y compartir el sobrante con La Pampa, pero lamentablemente, no se puede compartir lo que no se tiene”, agregó.
“La precipitación en lluvia es mínima, de 200 milímetros al año”, destacó.
Achetoni dijo que desde que se produjo el fallo en la década del ’80 la población pampeana «ha tenido mejoras gracias a las acciones de nuestra provincia. Hicimos un acueducto que da agua de calidad a 6 mil personas y en esa zona solo viven 3 mil, con lo que pueden duplicar el uso humano que hacen hoy».
Agregó que “por la sequía hoy un regante recibe agua cada 16 días por 16 horas, lo que ha causado inconvenientes en la producción y no permite producciones hortícolas porque ese tipo de producciones no resisten tanto tiempo sin agua”.
“Cada metro cúbico que le saquen al sistema se perjudica a más habitantes que los de Algarrobo del Águila y de Santa Isabel. No podemos exigirle más sacrificio a Mendoza, la reducción de agua ha puesto en riesgo la continuidad de las producciones”.
“Si nos sacan una gota de agua, será hasta mi generación la que llegue a tener agua”, finalizó.

