
Alfredo Cornejo consideró que el reclamo pampeano es una cosa juzgada por la misma Corte. “La provincia de Mendoza se encuentra nuevamente demandada por La Pampa, como hace 30 años atrás”, se quejó.
“Desde que la Corte le denegó la demanda de caudales a La Pampa y le reconoció el uso a Mendoza, nuestra provincia ha mantenido voluntad para llegar a un acuerdo de buena fe. Jamás Mendoza se ha retirado de una mesa de negociación. Ese espíritu de concertación es por demás notorio”, indicó.
“Los caudales del río Atuel no son suficientes para cubrir los usos actuales y que solo se han aumentado con lo que Mendoza le da a La Pampa”, aseveró.
“Nuestra provincia vecina no ha podido ver la suerte que le toca. En La Pampa de las más de 800 mil hectáreas, solo el 1% es irrigado, mientras que en mi provincia de las 335 mil hectáreas, todas, todas están bajo un sistema de riego”, aseveró.
“No es casual que nuestro cultivo prominente sea la vid porque se caracteriza por la baja demanda de agua. En Mendoza no hay un solo árbol sin una acequia que lo irrigue, no hay una planta sin esfuerzo humano. Mendoza es esencialmente desierto. A toda luz podemos decir que no resulta razonable pedirle al desierto que entregue agua, porque no se puede dar lo que no se tiene”, finalizó el gobernador de Mendoza.

