
Tras la decisión del juez de San Juan, Pablo Oritja, de levantar la medida cautelar que suspendió operaciones en la mina Veladero, el ministro de Ambiente, Sergio Bergman, dio el visto bueno para que Veladero comience a operar otra vez.
Las operaciones extractivas en la mina se detuvieron por la lucha de los sanjuaninos, particularmente por quienes se vieron afectados por los continuos derrames de cianuro en el ambiente por parte de la empresa, que torcieron la decisión del gobierno provincial y le exigieron el cierre y la remediación.
Las autoridades solo atinaron a imponer «condiciones de inversión en seguridad» para que la mina vuelva a estar operativa. «Se han cumplimentado todas las obras que se habían exigido», dijo el juez Ortija hace pocos días.
«Ahora debe validar que se hayan cumplido todos los procedimientos y que se preserva el ambiente, tal como lo estipula el artículo 41° de la Constitución Nacional», expresó el ministro Bergman, quien no desconoce la resistencia del pueblo de San Juan y los efectos contaminantes de la megaminería, al igual que el gobernador Unac, ambos esconden sendos intereses detrás del discurso del «modelo minero sustentable».
Desde la Asamblea Jachal No se Toca repudiaron la medida tomada por la justicia y los gobiernos de San Juan y Nación, al mismo tiempo que se firma el Acuerdo Federal Minero con grandes perjuicios para el pueblo.

