
La CCC reclamó por la correcta implementación de la Ley de Emergencia Social, por fondos para el desarrollo de cooperativas y puestos de trabajo y el fin de trabas burocráticas que impiden el financiamiento de proyectos productivos.
Desde las 10 de la mañana, referentes de la Corriente Clasista y Combativa de La Pampa se movilizaron a la delegación del ministerio de Trabajo de la Nación en La Pampa para exigir el total cumplimiento de la Ley de Emergencia Social.
La manifestación salió desde las calles Alsina y Pelegrini, marchó por la ciudad hasta terminar en la Avenida San Martín y Centeno.
El referente de la Corriente Clasista y Combativa, Walter Brandimarte denunció el incumplimiento del gobierno nacional de la implementación de la emergencia social.
“Lo único que se hizo hasta ahora, es destinar una parte del presupuesto votado para esta ley, que abarca solo el 30% de los fondos”, dijo a Plan B.

“En realidad, en números, se deben destinar 10.000 millones en todo el país y están destinando solo 3.000. Dentro de eso, estamos pidiendo total financiamiento de los proyectos y la creación de nuevos puestos de trabajo, que el Gobierno Nacional se está ‘ahorrando’ para enfrentar la campaña electoral”, precisó.

“También estamos pidiendo que se destraben los reclamos de muchos compañeros que ven impedidos el cobro de sus sueldos. Hay compañeros que no tienen nada y aparecen como excusas autos. Por eso creemos que no es solo una traba burocrática, sino también política. Por eso hoy protestamos en todas las delegaciones de Trabajo del país, para que el reclamo sea masivo y sea más federal la protesta”, dijo.
—¿El Gobierno Nacional es insensible a poner en marcha La Ley de Emergencia Social?
—Sí. La Ley de Emergencia fue impulsada y redactada por los movimientos sociales. Eso quiere decir que no había voluntad del gobierno para crear puestos de trabajo y fue arrancada en el 2016 por los movimientos sociales, en donde al gobierno no le quedó otra que votar esta ley. Los únicos que votaron en contra, increíblemente, fue el Frente de Izquierda, que argumentó que le estábamos haciéndole el juego a Macri.
Brandimarte recordó que luego siguió la lucha por reglamentarla, que duró dos meses y otros dos más para implementarla. “Una vez que la implementa, no destina los fondos necesarios para salvar la situación de los compañeros”, dijo. Nosotros no estamos pidiendo bolsones de comida, ni subsidios, lo que reclamamos es un puesto de trabajo digno”, agregó.
—¿Adónde va el dinero que no se vuelca a la parte social?
—Es evidente que va a la campaña política que se avecina. Y los fondos están siendo trabados y destinados a otros lados.
—¿Hay en La Pampa emprendimientos financiados por la Ley de Emergencia?
—No. Esto lo manejan las organizaciones sociales, que presentan sus proyectos y lo llevan adelante. En el caso de los sueldos, se cobran por Banco Nación y con tarjeta de débito, algo que se logró en diciembre: que las organizaciones sociales no manejaran dinero, para que no se crearan suspicacias. Sí creemos que el gobierno provincial tiene que intervenir y ayudar a que esos proyectos se lleven adelante, porque se trata de desocupados pampeanos.
En ese sentido, Brandimarte, dijo que el porcentaje de desocupación en La Pampa, coincide con Nación, entre un 32 y 35%.
“La idea en La Pampa es crear puestos de trabajo, formar cooperativas y que se consiga un ingreso digno, que los compañeros puedan tener un sueldo por encima de la canasta básica, pero en la actualidad no tenemos financiamientos de Nación ni de Provincia y eso que hemos pedido”, dijo.

“Por eso, lo que necesitamos es financiamiento. Nosotros como organización no manejamos dinero por ningún lado y se nos hace difícil costear nuestros proyectos”, agregó.
—¿Hay necesidades?
—Muchísimas, se cobra un sueldo de $4000 y no se llega a fin de mes. Te dura una semana y muchas veces se elige qué se come. En muchos casos, no pueden acceder a los comedores municipales, ya que si están en los barrios Reconversión o Pueblos Originarios, tienen que cruzar toda la ciudad para ir a comer al Atuel.
Brandimarte reiteró que las necesidades son enormes: «Lo que se pide es crear su trabajo y tener su plata en el bolsillo para disponer libremente qué hacer con ella, no esperar a ver qué le van a dar de comer, sino elegir qué comer», finalizó.

