
La opinión del presidente no iba a ser distinta a la de la gobernadora María Eugenia Vidal y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Parejito o peor, Mauricio Macri fue más allá y acusó a los trabajadores despedidos de PepSiCo de «ilegales» por la toma pacifica de la fábrica tras enterarse que fueron echados por la multinacional a través de un papelito pegado en la puerta de entrada a la fábrica, sin mencionar la represión que sufrieron, y si destacó los policías heridos «que hubo que internar». Además, adelantó sobre la posibilidad de un segundo mandato que «mi compromiso es quedarme hasta el último día que me necesiten».
«No está bien, no es legal tomar una fábrica por la fuerza», se quejó el primer mandatario sin ocultar, una vez más, la aversión que lo provoca ver trabajadores organizados defendiendo sus puestos de trabajo. En declaraciones a Radio Mitre, mostró preocupación por la multinacional y los policías heridos, pero nada dijo sobre los trabajadores heridos con gas lacrimógeno, palos y balas de goma.
«Estamos todos trabajando para que el empleo crezca y si una fábrica se muda de lugar, y arreglaron con el gremio, con (el titular del gremio de la alimentación, Rodolfo) Daer la indemnización… quedaron 20 que no arreglaron y tomaron la fábrica. Eso no está bien, no es legal», reafirmó Macri.
«No se puede tomar eso, y herir a policías que hubo que internar, y también quisieron incluso herir a colegas de ustedes», completó.
En este sentido dijo que «aquellos que crean que tienen un mejor modelo para conducir un país» se presenten «para ganar una elección».
Al ser consultado sobre la posibilidad de presentarse para un segundo mandato, lamentó «estar de vuelta en campaña», aunque subrayó «mi compromiso es quedarme hasta el último día que me necesiten».
«Para que todo el mundo sienta el crecimiento tenemos que crecer muchos meses seguidos, pero llegaremos a las elecciones con la menor inflación en siete años. Empezamos a caminar en la dirección correcta», sostuvo.
«A algunos sectores les está costando más, pero van a arrancar. Es un camino largo y duro, pero es el camino correcto. En unos años, la Argentina será uno de los grandes protagonistas del mundo», aseguró.
El mandatario admitió que «los argentinos, las empresas, las pymes, no dan más con los impuestos. Van en contra del desarrollo y es una mochila que nos está hundiendo. Por eso tenemos que hacer reformas que nos permitan crecer», añadió.
«El dólar ya no tiene que ser un problema, tenemos que creer en nuestra moneda. Nuestra preocupación central es reducir la inflación y el déficit, que no es sostenible con este tamaño», indicó Macri.
Macri volvió a criticar a la Procuradora General, Alejandra Gils Carbó, porque «no tiene autoridad moral para ejercer el cargo. No solo es militante kirchnerista, además dilató las investigaciones sobre procesos de corrupción. No confío en ella como procuradora».
Pidió además «ir a un sistema de elecciones cada 4 años, para que no tengamos que interrumpir la gestión cada dos años para hacer campaña. Se requiere una reforma constitucional».
Por último, sobre una posible visita del papa Francisco al país, dijo que «ojalá esté dispuesto a venir, no necesita invitación. Espero que logremos coordinar y nos visite el año que viene

