
En septiembre de 2016 una señora se tropezó con los restos de lo que alguna vez fue un cartel de señalización de calles y se quebró el codo y una muñeca. La gestión de Altolaguirre le quiso dar “unas chapas y unos ladrillos” o “un subsidio de 500 pesos”. El caso está a punto de ser judicializado. El lunes se hace la audiencia de mediación.
Este lunes 31 de julio a las 9 de la mañana el reclamo administrativo llega a la instancia de mediación judicial porque la mujer no fue atendida cuando reclamó un resarcimiento: aunque es jubilada, tiene que trabajar para poder llegar a fin de mes.
María Teresa Braun, de 62 años, se lesionó por desasida municipal y no pudo seguir haciendo las changas que le permiten engrosar la jubilación. Cobraba 7 mil pesos en el momento del accidente y pagaba un alquiler de 5 mil.
“El 21 de septiembre de 2016 a las 9 de la mañana venía haciendo mandados por la calle Pueyrredón. Cuando llego a la esquina de Victoria, estaba el colectivo de El Rápido parado ahí. Intenté no bajar a la calle para seguir mi camino, me tropecé ahí, con ese caño del cartel, cruce con la pierna izquierda al asfalto, y me caí. Me quebré el codo del brazo derecho y la muñeca de la mano izquierda. Me lastimé toda la cara y tuve varios raspones”, le relató en exclusivo a Plan B Noticias. La mujer cuenta lo que le pasó señalando las fotografías de la esquina y marca el pedazo de caño.
“Me fui al sanatorio y terminé enyesada y estuve 50 días así. Es el día de hoy que a la muñequera todavía la tengo que usar porque no tengo fuerza en la mano. No puedo ni siquiera levantar una botella. El caño era de un cartel indicador de la calle Pueyrredón y Victoria y se ve que lo cortaron y les quedó ese hierro. Después de mi accidente lo sacaron, dejaron un pozo muy grande y al tiempo lo taparon”, agregó.

Teresa contó que “le hice un reclamo administrativo a la MSR y en uno de ellos me tratan de mentirosa. Nunca pensé que iba a pasar algo así, yo creí mucho en este intendente porque pensé que Altolaguirre era una buena persona”, dijo resignada, una de las votantes del actual intendente.
“El traumatólogo tuvo 7 meses para darme el alta. Hice sesiones de kinesio y tuve que poner una persona porque no me podía bañar, no me podía vestir. Estuve 6 meses dependiendo de la ayuda de mis familiares”, indicó.
Teresa es jubilada y alquila el lugar donde vive. “Para comer y vivir hago costura para afuera, lavo para afuera y plancho para afuera. Ya no sé qué más hacer para que la plata me alcance. A todo esto tuve que poner una persona y dejé de hacer esos trabajos por las fracturas. Fueron 7 meses que estuve inhabilitada para hacer esas cosas y hasta el día de hoy es que tengo fuertes dolores y hay movimientos que no puedo hacer. Me tuvo que ayudar mi familia para pagarle a la señora y pagar los gastos que me pagaba con esos trabajos”, relató.

La mujer presentó una nota en la comuna haciendo el reclamo pero la única respuesta que recibió fue la propuesta de un subsidio de 500 pesos y otra a modo informal de parte de un funcionario: “es como que se burlaron de mí, me quisieron dar unas chapas y unos ladrillos, que no necesito porque yo tengo la casa que alquilo. ¿Para qué lo quiero?”, se preguntó.
“No me dieron respuesta y las propuestas fueron muy duras para mí. Si estoy haciendo el reclamo no es porque me quise quebrar, me quise caer y pasarla tana mal hasta ahora”, agregó.
Tras consultar al estudio de abogados de Alberto Santiago Giuliano y Soledad Itati Álvarez, la respuesta se deshumanizó aún más: la Dirección de Asuntos Jurídicos desestimó su reclamo y le dijeron que no corresponde ningún resarcimiento. El próximo lunes la causa llega a la instancia de mediación judicial. De no haber acuerdo, Altolaguirre se gana una de las primeras denuncias producto de su mala gestión.


