
El Movimiento Popular de Izquierda, Patria Grande, difundió su “Posicionamiento político de Patria Grande La Pampa” y resaltó que “para derrotar la ofensiva neoliberal, hay que construir una alternativa”. Considera opositores al neoliberalismo al Partido Humanista, el Frente de Izquierda de los Trabajadores e Izquierda al Frente. También valoriza lo que implica hoy el kirchnerismo, a un año y medio del gobierno de Macri.
En un documento difundido esta mañana analizan la realidad política nacional, la pampeana, en la actualidad y en los últimos años. El texto completo, dice:
El 13 de agosto se realizarán las elecciones PASO de cara a octubre, donde el pueblo argentino expresará en las urnas su opinión y con ello también quedarán planteados algunos condicionamientos para los gobiernos nacionales y provinciales en el tiempo que les quedará a sus respectivos mandatos.
Vemos cómo las intenciones del gobierno nacional y de los grupos concentrados del poder económico/empresarial detrás de éste están claras, buscando un resultado que genere las condiciones políticas para un acuerdo con sectores de la oposición que convalide un avance de sus intereses sobre los del pueblo.Esto implicaría un impacto directo en las condiciones de trabajo, con una reforma de la legislación laboral violatoria de los convenios colectivos de trabajo (como ya ocurrió en Brasil), con avances sobre los derechos gremiales de los/as trabajadores/as, ataques al sistema previsional, la profundización de la privatización, el endeudamiento, la extranjerización de nuestros bienes y recursos, aumento de la edad jubilatoria y quita de pensiones por discapacidad. Es claro que de suceder un resultado favorable para Cambiemos, estaríamos frente a la profundización de un rumbo totalmente regresivo para nuestro país.
En La Pampa, Cambiemos tiene sus representantes: la Unión Cívica Radical (UCR) y el PRO. Estas listas representan lo más reaccionario y retrógrado del escenario político pampeano. Sus dirigentes no dudan en ponerle la cara y en salir a justificar el accionar del gobierno nacional en sus políticas antipopulares. Por otra parte, han atacado a los trabajadores y a sus formas de organización, iniciando con un intento de despedir una gran cantidad de trabajadores en la Municipalidad de Santa Rosa y luego con una activa campaña de desprestigio hacia los mismos y a sus organizaciones gremiales. A ésto se le suma una ineptitud pocas veces vista en la gestión municipal de la ciudad de Santa Rosa en la que no hace falta profundizar, basta salir a las calles de santa Rosa para descubrir las alarmantes condiciones en las que se vive.
En la gestión del gobierno provincial vemos que el vernismo se presenta como un fuerte opositor al gobierno nacional y en defensa de los intereses de la provincia, como también lo hizo antes en la época del kirchnerismo. Ariel Rauschenberger, es el hombre que representa ésta política y que encabeza la “lista del consenso”, al estar compuesta por las líneas mayoritarias del Partido Justicialista (PJ). Pero no podemos dejar de mencionar que más allá de lo declamativo del justicialismo respecto de discusiones y disidencias contra gobierno nacional, sus legisladores por La Pampa han votado las propuestas de Cambiemos en las cámaras nacionales: el megaendeudamieto histórico para el país, el pago a los fondos buitres, “la reparación histórica” y la composición de los jueces de la Suprema Corte que intentaron implementar el nefasto 2×1 a los genocidas.

Respecto de la gestión, vemos la ausencia de soluciones a los problemas estructurales de la provincia. Luego de que el Justicialismo gobernara los últimos 34 años aún persisten políticas insuficientes que generen empleo genuino y sustentable en condiciones dignas, hemos visto cómo se les da la espalda a los trabajadores que luchan por salir de las condiciones precarias de contratación que el propio estado les ha impuesto. Hablamos de avanzar radicalmente en políticas respecto del derecho a la vivienda donde acceder a una techo deje de ser un negocio para el que tiene dinero y sea un derecho donde el estado sea el principal promotor y garante del mismo. Por último, vemos cómo las políticas sociales en su mayoría continúan la tradición asistencialista y cortoplacista de la provincia.
Nuestra organización se ha visto imposibilitada de presentarse en éstas elecciones y reconocemos nuestras propias limitaciones, aunque asumimos el compromiso de salir a posicionarnos sin matices, porque somos una organización que pretende incidir en la realidad y no mira para el costado ignorando la importancia de éste acto eleccionario que nos encuentra participando en 6 provincias y alrededor de 50 distritos electorales.
Yendo al mapa político electoral, decimos que la política argentina suele ser dicotómica en sus caracterizaciones. Por ejemplo, se logró instalar la dicotomía “neoliberalistas vs. anti-neoliberalistas” y allí están los oficialistas de Cambiemos y por el otro lado, el amplio arco de opositores que tiene la alianza, en donde se puede ubicar desde el PJ, el peronismo en general, opciones de izquierda, hasta sectores “progresistas”. La pregunta puede ser, ¿Cuál será la fuerza política que logre realmente frenar en las urnas al neoliberalismo salvaje de Cambiemos?
Para empezar nos mantendremos expectantes de lo que suceda en la provincia de Buenos Aires y del desempeño que tenga Cristina Fernández Kirchner en los comicios. Hay que decir que de obtener un resultado favorable obligaría a Cambiemos a repensar la segunda parte de su mandato y sentaría un piso importante frente a las luchas que quedan por dar para frenar las medidas antipopulares del gobierno macrista.
Si bien venimos de la polarización del campo político argentino entre el “kirchnerismo” vs. “anti-kirchnerismo”, parece que aquí en La Pampa algo de ésta última dicotomía se licuó luego de un supuesto acuerdo “por atrás” que dejó sin candidatos kirchneristas claros y de consenso a un sector de nuestra sociedad que entendía que la posibilidad de frenar al gobierno neoliberal de Macri, era por esa vía y por fuera del justicialismo. Reconocemos algunas experiencias de éste espacio como parte del campo popular, militantes con quienes compartimos muchos de nuestras luchas y consignas. Pero creemos que es momento de romper con los encasillamientos dicotómicos y de responder a la apremiante situación con lucha y organización, debatiendo también la construcción de otro tipo de experiencia política, empezando por el cómo se toma las decisiones en cada espacio. Lamentamos que no se vea la posibilidad de abonar a una alternativa popular, amplia y de lucha por fuera las estructuras partidarias tradicionales. Entendemos que la manera de frenar al neoliberalismo no es bajando las propias banderas en un momento tan decisivo y en donde el electorado reclama mayor claridad y definición para buscar una salida realmente alternativa al neoliberalismo y a los gobiernos que se vienen repitiendo en las últimas 3 décadas.

También se pueden caracterizar dentro del justicialismo sectores que se muestran dando una disputa “desde adentro” y que salen a desarrollar su militancia popular y sus propuestas como es la lista de Fabián Avendaño. Es claro que ésta lista puede reclamar su propio espacio en el justicialismo e incluso recibir votos genuinos de apoyo y reconocimiento y otros que serán castigo al vernismo-marinismo-jorgismo, pero vemos allí una limitación concreta en la estructura de un partido verticalista que siempre ha saldado éstas discusiones reacomodado sus fuerzas “desde arriba hacia abajo” y respetando intereses políticos personales, neutralizando así la necesidad real de un viraje en sus políticas y en su orden interno. Vemos que estos son los “techos” que el propio partido y sus dirigentes imponen a éstas experiencia de militancia popular como a otras anteriores de similares características.
Respecto de las alternativas de la izquierda más clásica como las que representan los compañeros del Frente de Izquierda (FIT) e Izquierda al Frente por el Socialismo (IFS), consideramos que son valiosas experiencias de militancia popular y lucha. Estas fuerzas están compuestas por compañeros y compañeras que respetamos y con los cuales compartimos mucho, pero entendemos que si éstas experiencias no pueden apostar a un proyecto más amplio soportando mayores niveles de disidencia en su armados, será tarea difícil que se logre constituir en un verdadera alternativa política para los pampeanos. Sin embargo, seguiremos compartiendo la lucha y la militancia de base en la búsqueda mayores niveles de consenso.
Por último se encuentra la experiencia de los/as compañeros/as del Partido Humanista (PH). Creemos que allí hay una acierto que debe ser marcado como tal, sin medias tintas. Son la expresión política que se ha hecho cargo de sus posicionamientos anteriores y que pretende permanecer en las mismas coordenadas políticas. Ésto significa sostener una propuesta electoral que no traicionaría la voluntad y los ideales de sus votantes.
No somos ingenuos y sabemos que el kirchnerismo ha dejado grandes deudas y haberles con nuestro pueblo, que algunas de ellas fueron claves y necesarias para que ésta avanzada neoliberal sea posible incluso prestando sus votos para maniobras del gobierno nacional de cambiemos como lo denunciamos antes con el justicialismo. No pretenderemos dejar ésto de lado. Pero destacamos que el valor de ésta experiencia radica en tanto constituye un proyecto político por fuera de la estructura justicialista y respecto de ello creemos que la construcción de una alternativa política para el escenario actual debe poder expresar lo más valioso del kirchnerismo, pero también apostando a una experiencia superadora, que permita la existencia de otras identidades. Un espacio realmente amplio que pudiera poner en cuestión que la única salida popular es la tan mentada “unidad del peronismo” o en todo caso las disputas hacia su interior.
Por estos motivos, en éstas PASO hacemos un llamamiento a apoyar a las listas que con lucha y organización han salido a enfrentar la avanzada del neoliberalismo, llamamos a votar a las listas que salen a respaldar sus posicionamientos con militancia y participación como las listas mencionadas anteriormente (FIT, IFS y PH).
Como Patria Grande reafirmamos el compromiso con la construcción de una alternativa popular que sea capaz de articular identidades y experiencias diversas que existen en el campo popular, para no solo poner en un límite a la avanzada neoliberal, sino también proponerse abrir un camino basado en la participación y en la búsqueda de la igualdad y la soberanía como horizontes irreductibles.


