
La docente María Elena Burgos le comentó a Plan B como fue su vida en los años que trabajó en la Escuela Hogar. Señaló que “fue un impacto muy duro para la provincia” cuando la dictadura se apropió de la institución.
Este domingo se realizarán actividades culturales con música, muralistas, coros, bailes, radio abierta para que el edificio se destine a actividades educacionales. El Festival lo organiza el Colectivo Provincial de Acción por la Recuperación de la Escuela Hogar de Santa Rosa, y se llevará a cabo frente a la sede donde funcionaba originalmente, Misiones y Raul B. Díaz.
La docente María Elena Burgos participa de la actividad y señaló que ella empezó a dar en el año 1976: “fue el primer año de la dictadura militar, yo hace poco tiempo había venido de La Plata con mi familia y me dieron una suplencia hacia fines del 76”.
Comentó que fue una experiencia: “muy linda porque me quedó una impresión hermosa de parte de los chicos y de la relación que como docente se podía establecer, no era solamente dar clases sino también compartir con ellos las comidas, llevarlos a su dormitorio, incluso ese año nos había atacado una epidemia de piojos y había que ponerle un producto en el cabello para eliminarlos”.
Burgos indicó que “la actitud de la direccion de la escuela en esa época era excelente, estaba Rodríguez, él nos había hablado de las dificultades que tenía para cubrir el presupuesto de la escuela, los recursos muy restringidos y la escuela venia ya sufriendo deterioros en la construcción, entonces había lugares donde se llovía, el baño necesitaba arreglos de cañerías, pero él nos decía que prefería los recursos destinarlos a una buena alimentación de los chicos y de eso doy fe porque como docente compartíamos la comida con ellos, nos sentábamos en la mesa comíamos y charlábamos”.
También resaltó que la ropa siempre estaba impecable y que se trabajaba muy bien en la lavandería como en la cocina, e incluso, la docente dijo que había gente que se ocupada de restaurar la ropa gastada.
María Elena Burgos señaló que al llegar a cuarto grado muchos niños después no volvían a la escuela, ya que regresaban al oeste pampeano: “los padres ya los iban a ocupar en tareas de la crianza”. Agregó que los chicos “en general eran muy aplicados, eso me llamó la atención en otras escuelas siempre habían díscolo acá no pasaba eso”.
-¿Habían muchos niños?
-En esa época se calculaba que había mira alrededor de 500 o 600 pibes. Además habían muchos docentes, así que fue excelente mi experiencia lamentablemente se cortó.
-En ese momento que vos estuviste acá hasta que la dictadura se la apropió, ¿cuánto paso?
-Pasaron como dos años. Fue un impacto muy duro creo que para toda la ciudad en general como para la provincia, por lo que significó perder el acceso a la escuela hogar. Si bien después se habla de que se cambia los criterios que los chicos tienen que estar más cerca de su familia, pero creo que cumplió una etapa muy rica y valiosa.
-¿Cuándo trabajaban estabas todo el día porque los niños había hasta que acostarlos?
-Yo tenía el turno de tarde, pero tenía que venir a la hora de almuerzo hasta la noche y lo dejábamos en sus camitas bañados.
-¿Se pensaba que se podían quedar los militares con la escuela?
-Ya se corría el rumor fue una época sumamente difícil, en esa época mi esposo quedó cesante de la universidad.
-¿Fuiste a dar clases en otras escuelas?
-Sí, después fui a otras escuelas, y después hice un profesorado, ejercer como profesora, pero a mí me quedó el recuerdo de la escuela hogar de docentes con vocación y compromiso.
-¿En qué grado dabas clases?
-Era maestra de cuarto grado y daba todas las materias.
-¿Has sabido noticias de algún alumno?
-No, he tratado de recordar, pero no, sería bueno saber de ellos.
-¿Es necesario recuperar el edificio?
-Por supuesto, no ya con las funciones que tenía originalmente la escuela hogar, han cambiado los ministerios, pero si como establecimiento educativo, con actividades de esa índole y recuperarlo para la provincia.

