
El Frente de Izquierda de los Trabajadores, la Juventud Guveraista y Pueblos Originarios participaron ayer del reclamo en la plaza San Martín. Críticas al gobierno de Macri, el kirchnerismo y a la UTELPa “que no salió nunca a defendernos por hablar de Maldonado en las aulas, donde las palabras de la ministra Garello fueron más benevolentes que las de quienes nos dicen defender”, afirmó Claudia Lupardo
En la esquina de Yrigoyen y Gil realizaron ayer una radio abierta para mantener vigente el reclamo por la aparición de Julio López y de Santiago Maldonado bajo la consigna “el estado es responsable”. Fue notoria la ausencia del llamado campo popular, proclive a manifestarse en contra del gobierno de Macri pero elige no hacerlo cuando el cuestionado puede ser el kirchnerismo.

“Este es un momento bastante difícil para los movimientos de DDHH, los paridos políticos, que venimos reclamando por la aparición de Julio López. Es indispensable que nos sigamos organizado para demandar la aparición de López y Maldonado. Con la política del kirchnerismo, por su posición en derechos humanos, los archivos no se abrieron y los mismos genocidas se reubicaron y siguen estando ahí atrás. Sigue estando el poder que ofició de genocida en la Argentina. Sigue Tierno, sigue Bullrich, sigue un Milani.”, señaló la docente y candidata a diputada nacional por el Frente de Izquierda de los Trabajadores (PTS – PO – IS), Claudia Lupardo.
“Desde el FIT sostenemos que los que dicen ser contrarios a las políticas de Macri, le han votado todas las leyes. Hay que desenmascarar a estos seudos contrarios a Macri porque después votan con ellos, con la derecha macrista, contra el pueblo. Yo soy docente, a nosotros nos denunciaban si hablábamos de política y la CTERA y la UTELPa no salió nunca a defendernos. Las palabras de la ministra de Educación fueron más benevolentes que las de nuestro sindicato en relación a lo que podíamos hablar en las aulas”, añadió.
“Nuestra exigencia es que abran los archivos de la policía, de Gendarmería, de la Iglesia, armar una comisión integrada para investigarlos. Los nombres de todos esos genocidas siguen estando”, pidió por los 11 años que lleva desaparecido Julio López.
En el caso de Santiago Maldonado “van a empezar a buscar como echarse la culpa entre ellos, dijeron que fue una pelea entre gendarmes, la forma en que actuaron, las mentiras que dijeron, que utilizan ante el desconocimiento de la gente, con el objetivo de polarizar con el macrismo y el kirchnerismo. Nosotros siempre reclamamos por Julio López, a nosotros Cristina nos reprimió, contra nosotros no pueden decir nada”, agregó.
“Hay gente que ahora tiene miedo a manifestarse, por si te pueden hacer desaparecer como a Santiago Maldonado. Tenemos que trabajar esta cuestión, crear conciencia. Lamentablemente no se ha saldado, sobre todo en La Pampa, este discurso del no te metás”, finalizó la directora del secundario de la escuela Normal de Santa Rosa.

Por su parte, el dirigente de ATE y candidato a diputado nacional del FIT en tercer lugar, Luciano González, afirmó que “son dos cosas que no pueden disociarse, tanto el de Julio López como el de Santiago Maldonado tienen como denominador común la responsabilidad del estado de no encontrar justicia, de no dar con el paradero de ninguno. A Julio López lo desapareció el aparato represivo de la dictadura y tanto la política como la justicia lo que hicieron es desviar la atención para seguir hoy a 11 años preguntando dónde está”.
“En el caso de Maldonado es más clara la responsabilidad porque lo desapareció la Gendarmería en una represión. Y la política y la justicia vienen haciendo lo mismo, mintiendo, sembrando pistas truchas, falsas. Con Julio López no hay ningún tipo de avance y las posibilidades de dar cuenta de algo que sucedió hace tanto tiempo lo hace más difícil, el poder político garantizó las condiciones de impunidad, no se desplazó a la bonaerense, entre otras irregularidades”, dijo.
“Estos hechos desnudan la función del aparato represivo del estado que es presentado para proteger a los ciudadanos pero día a día cumplen otra función, la de controlar y reprimir la protesta social y con casos que terminaron en desaparición como el de López y Maldonado. Obviamente que son casos distintos, pero hay complicidad de los funcionarios en no avanzar en la investigación. Otra diferencia es que durante el kirchnerismo había un discurso de preocupación por los DDHH pero después de la desaparición de López vino la ley antiterrorista, la intervención de Gendarmería reprimiendo protestas de trabajadores como Lear, o la instalación del Proyecto X”, ejemplificó.
Sobre la ausencia de otros sectores políticos en el reclamo, González señaló que “la iniciativa surgió en el marco del Encuentro Memoria Verdad y Justicia que convocó para marchar en Plaza de Mayo y acá se hizo un acto similar con el PO, PTS, JG, comunidad Rankulche, pero desconozco porque otras fuerzas políticas no se han acercado”.

El referente de la comunidad ranquel Vuta Trawn, Mauro Aromando, destacó que “estoy acá en la plaza para repudiar la desaparición de Julio López a 11 años de ese hecho y vincularlo directamente con la de Santiago Maldonado. No son los únicos desparecidos, hay muchísimos más desaparecidos en democracia, sobre todo en los pueblos originarios. En el pueblo Mapuche, en el Qom, en las 32 naciones originarias que habitan en el estado argentino, hay bastante gente desaparecida, muerta o presa por reclamos ancestrales para acceder al derecho de propiedad de las tierras porque nacieron en ese lugar y contra los despojos de quienes vinieron y los sacaron”.
“Hay una vieja complicidad que arranca en la llamada Campaña del Desierto, donde las grandes familias se repartieron las tierras y toda esta gente se creen dueños y han hecho lo que quisieron de nuestro país y con los pueblos originarios. Hace 3 años se inició una marcha de mujeres originarias por el buen vivir y donde empezaron a plantear el genocidio en Argentina, Chile, Uruguay contra los pueblos preexistentes”, declaró a Plan B Noticias y Radio La Tosca.
“Estos 11 años dejan en claro que el aparato represivo sigue latente, López está desaparecido porque Etchecolatz tiene el suficiente poder para hacerlo desaparecer y con Maldonado también quedó en evidencia que ese aparato represivo del estado sigue intacto”, finalizó.

Por último, Sebastián Schneider de la Juventud Guevarista indicó que “estamos acá a 11 años de impunidad por la desaparición de Jorge Julo López, donde los servicios de inteligencia que venían de la dictadura siguieron actuando en democracia. También hoy se da la desaparición de Santiago Maldonado tras un allanamiento de la Gendarmería en complicidad con los terratenientes Benetton y Lewis, porque reclaman las tierras que esos empresarios de apropiaron”.
“Se da también un manto de complicidad y de ocultamiento de los medios y de los funcionarios como la minstra Bullrich, que han instalados pistas falsas, inventando vínculos de Santiago con los Kurdos, con las FARC con el fin de manchar la lucha de los mapuches. Gracias a la movilización el gobierno no pudo instalar su versión y ya se está hablando de la desaparición de Santiago. Lo queremos con vida, y tenemos que luchar contra la política de represión en el marco de un ajuste profundo contra los trabajadores. Como este modelo sin represión no pasa, se busca criminalizar la protesta social”, finalizó.

