
El abogado que representa al Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos, la UNLPam y el Partido Comunista, las organizaciones más fuertes que son parte del juicio, resaltó que los acusados deben estar en la sala y descartó una persecución política a los responsables del terrorismo de estado. “Las pruebas que hay contra los acusados son abrumadoras”, afirmó en declaraciones al programa Despertando a la Trama que se emite de lunes a viernes de 8 a 12 por Radio Cooperativa La Tosca.
Además de los representados por Catalani, son querellantes de manera particular Roberto Quartucci, Juan Carlso Pumilla y Raquel Barabaschi. El abogado hizoun balance de las dos semanas de audiencias en el juicio por la Sub Zona 14. II y destacó que lo más sobresaliente fueron las declaraciones de Luis Enrique Baraldini y Guillermo Quartucci.
“En primer lugar, la de Baraldini, porque puesto en dimensión histórica, fue la primera vez en 40 años que Baraldini comparece ante un tribunal oral, para dar cuenta de los crímenes que se le acusa”, dijo Franco Catalani.
“Además, estuvo la relevancia de la declaración de Quartucci, que dio una serie de detalles de lo que le había sucedido y contradijo punto por punto los argumentos de Baraldini”, agregó.
—Baraldini dijo que no hubo denuncias y que estaba orgullos de la Policía de La Pampa…
—Sí, dijo que había cambiado a la Policía, había creado la división canes, le habían dado dieciocho chevys, ambulancias e hizo un auto elogio de su actuación como Jefe de la Policía y como Instructor de Equitación en Bolivia.
—Incluso trajo a colación editoriales de la época, justificándose, porque un diario le dedicó una nota…
—Sí. Mostró unos editoriales del diario La Arena y otras notas que le acercaron clubes y entidades del medio, que agradecieron sus actuaciones y él se jactaba de dar charlas en los colegios, para protegerlos de las adicciones a las drogas y demás.
En este sentido, Catalani recordó que el Tribunal tuvo que advertirle, que en su declaración no hacía referencia a las imputaciones concretas. “En referencia a eso, dijo que él actuó en gran parte de su desempeño como policía, en un gobierno constitucional y que después no tuvo denuncias contra sus subordinados y que funcionaban las instituciones judiciales”, dijo.
“Es interesante constatar eso con lo que dijo Quartucci, que a raíz de su fuga, se inició un expediente penal a quienes lo custodiaban y Quartucci señaló que le importaba más que se hubiera escapado, en lugar de que había sido secuestrado junto a su compañero de colegio y las circunstancias en que estaba detenido”, señaló uno de los querellantes en el juicio por la sub zona 14 II.
“Esto ilustra claramente que la defensa de Baraldini no tiene asidero desde el punto de vista legal. Se vivía en un estado terrorista y ninguna de las instituciones eran confiables para hacer denuncias y resguardar los derechos”, agregó.
Catalani se refirió a la acusación de juicio político, por el abogado defensor de Baraldini, Omar Cayre y dijo que “es interesante la definición, de utilizar la palabra político, para desprestigiar cualquier cosa y en ese sentido, la utiliza el colega, para degradar el sentido judicial de lo que estamos viviendo”, dijo.
“Desde ese punto de vista, no lo comparto en absoluto, porque las pruebas que hay son abrumadoras. Es un procedimiento judicial que, con todos sus vaivenes, el del proceso de Memoria, Verdad y Justicia ha sido legitimado en Argentina y en contextos internacionales y en el cual, además, los imputados han tenido todas las garantías de la defensa, reconocidas por el derecho”, agregó al programa “Despertando a la Trama”, que se emite por Radio La Tosca.
“Por eso, de ninguna manera se puede invalidar el juicio, tildándolo de político, en un sentido despectivo”, afirmó.
—¿Responde a un clima de época?
—Sí. De hecho, el colega es del Pro. Y desde el gobierno nacional se han alentado todo este tipo de significaciones, de desprestigiar las luchas por los derechos y querer señalarlas como revanchismo, como aprovechamientos o de ningunearlas y ajustarlas.
Catalani agregó: “me parece que una de la gran y pesada herencia de la dictadura militar es pensar todavía hoy que el concepto de política es algo malo. Como que el paro no sirve porque es política, la marcha no sirve porque es política, el juicio no sirve porque es política, es decir el desprestigio permanente de la política como una forma de solucionar conflictos”, dijo.
“Esa es una marca típica del Proceso y del estado terrorista que todavía tiene plena vigencia, que ha sido recrudecida con el actual gobierno”, resaltó.
—Los represores pidieron no presenciar las audiencias que se retomarán el martes 26 de septiembre…
—Han alegado cuestiones de salud y cumplido los actos personales de escuchar la acusación. El código dice que deben estar presentes o bien, estar en una sala contigua. Nosotros le damos otra dimensión a la cuestión. Para nosotros es el sujeto del procedimiento penal y en ese sentido el testimonio se integra con las partes y con el tribunal y es lo que hemos dicho.
En este sentido, Catalani reiteró el pedido que todos los imputados estén presentes en todos los testimonios. “La forma integral de prestarlos, es con todas las partes en juego”, dijo.
Por otra parte, Catalani se refirió a la ubicación en la Sala de Audiencias. “Las querellas y las fiscalías tenemos cierta incomodidad para comunicarnos en las audiencias. Es algo que hemos planteado y que el Tribunal dijo que tendrá en cuenta, para solucionarlo”, afirmó.
—¿Por qué pensás que la gente no se acerca a presenciar los juicios de lesa humanidad?
—Es una pregunta que me hago. Un poco porque es el segundo juicio y había más expectativa con el primero, que significaba romper con treinta años de impunidad. Ahora la expectativa es menor, a pesar de que el juicio es diferente en muchos sentidos.
Catalani agregó que también influye un clima de época diferente. “Hay una sensación de que hay que dar vuelta la hoja, mirar para adelante, cuestiones que, a mi criterio, son muy graves. Algo que también dijo Quartucci. La única forma de evitar este tipo de cosas es lograr una cierta maduración cívica y política, para que estas cosas no sigan pasando, como ha ocurrido con el caso de Santiago Maldonado y el Julio López”, cerró.


