
La directora del establecimiento, Claudia Lupardo, le solicitó al intendente que se implemente un sistema de identificación de los vehículos de los y las trabajadoras de la educación para que no sean sancionados.
Por nota, Lupardo le explicó a Altolaguirre que la condición de “docentes taxis” que van de una escuela a la otra con poco margen de tiempo, merecería una atención especial para que no se vea afectado el derecho al acceso a la educación.
La nota completa, señala:
Me dirijo a Ud, como directora de la Escuela Normal “Clemente J. Andrada”, a los efectos de expresarle mi inquietud ante las medidas que se han venido tomando relacionadas al cebreado de distintas manzanas, una de ellas la que pertenece a la institución que dirijo (Avenida San Martín oeste-Villegas- González – 9 de julio), dónde no se permite el estacionamiento. Esto ha provocado un reclamo de parte de algunos docentes que concurren a la institución.
No sé si usted está al tanto, pero los y las docentes, producto de las políticas neoliberales y flexibilizadoras, trabajan actualmente con una modalidad que se denomina “profesores taxi”, dónde un mismo profesor transcurre durante el día, por varios colegios, cumpliendo horarios en los que, difieren, por pocos minutos, uno de otro. Tal es así que, se dan estas situaciones donde un profesor sale de trabajar a las 9:05 de una institución y entra en otra a las 9:20. Y luego, sale de este otro colegio, a las 10:40 y entra en otra institución a las 10:50, o sea que tiene muy poco margen de tiempo para llegar de uno a otro.
El reclamo de algunos docentes es que, desde hace días, no encuentran lugar para estacionar, en el radio céntrico, sobre todo en el espacio habilitado circunscripto al radio escolar, y eso retrasa su llegada a clase, y, con el tiempo, podría haber más inconvenientes relacionado con la pérdida de horas de clase. La Escuela Normal tiene un espacio interno habilitado para estacionamiento, pero, lamentablemente al no tener personal que controle, hay muchos que no son docentes de la institución, que utilizan ese espacio.
A partir de esto que le comento es que, la inquietud radica en la posibilidad de que, con un sistema de tarjeta identificatoria del automotor que conste que ese docente es de la institución, se le permita estacionar en la manzana del colegio, calles Avenida San Martín oeste y González, y de esta manera evitar las complicaciones que se vienen presentando a raíz de la falta de lugar.

