
La jueza María Florencia Maza, condenó a Ariel Fernando De la Cruz a ocho meses de prisión en suspenso, por golpear y amenazar a su ex pareja. Además, agredió al bebé de la mujer, de seis meses, “mediante un golpe de puño cerrado en la cabeza, cerca del ojo, provocándole lesiones”.
La jueza de control, María Florencia Maza, condenó a Ariel Fernando De la Cruz a ocho meses de prisión en suspenso, por resultar autor material y penalmente responsable de los delitos de lesiones leves calificadas por la relación de pareja, en concurso real con lesiones leves, en concurso material con amenazas simples en dos oportunidades en concurso real entre sí. El caso se definió en 45 días.
Además le fijó reglas de conducta por dos años: fijar residencia, someterse al contralor de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal, abstenerse de entrar en contacto con su ex pareja ni acercarse a menos de 300 metros de su domicilio, y realizar un tratamiento psicoterapéutico.
Este legajó también se cerró a través de un abreviado rubricado por el fiscal Walter Martos, el defensor oficial Pablo De Biasi y el imputado, un jardinero de 18 años que admitió su culpabilidad. Con respecto a la damnificada, no pudo ser localizada ni por la fiscalía ni por la Oficina Judicial para informarle los alcances del acuerdo y conocer su voluntad sobre él, ya que se mudó fuera de la provincia.
Maza dio por demostrado que el 6 de agosto pasado se generó una discusión entre De la Cruz y su ex pareja y que, ante la negativa de ella de mantener relaciones sexuales, el hombre “se ofuscó y se colocó un cuchillo en el cuello, diciendo que se quería matar”, según puede leerse en el fallo.
Inmediatamente soltó el cuchillo, tomó del cuello a la víctima y le propinó “varios golpes de puño en la parte trasera de la cabeza, provocándole lesiones, y manifestándole que le rompería la cabeza pegándole un tiro con un arma de fuego”.
A su vez, ese mismo día, De la Cruz agredió al bebé de la mujer, de seis meses, “mediante un golpe de puño cerrado en la cabeza, cerca del ojo, provocándole lesiones”. Por último, al llegar la policía, y al ver que la víctima comenzó a juntarle sus pertenencias, el acusado volvió a ofuscarse y le manifestó: “te voy a pisar la cabeza, vos no me conoces a mí, ahora me voy, pero cuando se vayan los milicos voy a volver y te meto un tiro en la cabeza”.

