
La información fue requerida por la Fiscalía ayer al finalizar la primera audiencia de esta semana. Pero hasta ese momento, había pasado inadvertido para la gran mayoría.
El presidente del TOF, el juez Marcos Aguerrido ya había levantado la audiencia cuando el fiscal Alejandro Cantaro preguntó por la ausencia del represor.
El ex oficial de la Seccional Primera de Policía, Miguel Angel Ochoa está en Buenos Aires por motivo de una enfermedad terminal de su esposa, según el secretario del Tribunal la información fue comunicada debidamente a cada una de las partes.
Quien también se retiro durante el cuarto intermedio tras alegar un «pico de presión» fue el represor Roberto Fiorucci, quien manifestó estar «incapacitado» mental y físicamente para continuar con el proceso judicial. Su defensa pidió a los magistrados realizar una nueva revisión médica acogiéndose al artículo 77 del código procesal penal, que considera las incapacidades mentales y físicas sobrevenidas durante el proceso judicial, motivo que permite apartar del debate al imputado.

Durante la audiencia declararon las víctimas y testigos del operativo Jacinto Aráuz, María Antonieta Lebed, Victor Pozo Grados, Jorge Malán y Caros José Samprón.
También se lo pudo ver al ex jefe de la Policía, Luis Enrique Baraldini, sin esposas y sin custodia. El represor lucía una mueca en su rostro. Hace menos de 1 semana fue beneficiado excarcelado y cumple arresto domiciliario en el domicilio de su hija en Santa Rosa.

Otras postal de la audiencia que generó comentarios entre los pasillos, la charla de amigos entre algunos de los imputados y agentes del Servicio Penitenciario Federal.
Este miércoles será el turno de los testimonios de Gerardo Nansen (lo hará por teleconferencia desde Uruguay) y Oscar Bertón, otra víctima de la represión ilegal en Jacinto Arauz; el expolicía Juan Carlos Ramos; Eduardo Oporto y Miguel Guinda, víctimas de las razia ocurrida en la delegación de la Universidad Tecnológica Nacional de General Pico.

