
Desde hace 7 meses un grupo de empleados y empleadas juntan el dinero para realizar la compra de la carne que consumen 80 personas en el barrio Néstor Kirchner. “Me siento muy agradecida, muy orgullosa de ellos”, destacó Mónica Barrera, iniciadora del merendero que le da respuesta a la demanda alimentaria de familias vulnerables.
El comedor Luz de Esperanza no arrancó como comedor. Surgió como un merendero para que los chicos tuvieran una copa de leche y un lugar de contención los sábados. La respuesta de los y las vecinas, sumada a la necesidad alimentaria, generó que Mónica Barrera junto a otras mujeres pensaran en atender de manera solidaria esos pedidos.
Hace más de 2 años funciona el comedor Luz de Esperanza en la casa de Mónica en el barrio Néstor Kicrhner. Y desde que abrió, el número de asistentes no ha parado de crecer. Ayer por la mañana le contó a Plan B Noticias que “los empleados del Instituto de Seguridad Social juntan entre todos el dinero y compran la carne desde el mes de abril”.
“La semana pasada pudimos tener una reunión con ellos para agradecerles por su gesto, no hay palabras, mucha solidaridad. Gracias a ellos mis chiquitos tienen todos los meses la carne”, dijo emocionada.
“Es mucho, son muchos kilos de carne como te mostré las boletas. Cada vez se necesita más y por suerte tenemos la compañía de la gente que colabora con nosotros. Por eso quiero destacar el agradecimiento a los trabajadores del ISS”, dijo.
Barrera contó también que este grupo es parte del mismo que “pintó el comedor, que hicieron el dibujo y ellas fueron las que lo hicieron y lo pintaron. Todo de manera solidaria, pusieron todo el material y todo el trabajo. Me siento muy orgullosa y muy agradecida con esta colaboración”.
El comedor hoy. “En la actualidad tenemos 80 personas, 70 que vienen a comer y 10 entre embarazadas, adultos mayores, que se llevan la vianda para poder comer en su casa”.
Por otra parte Mónica barrera señaló que también cuentan con el acompañamiento de la pescadería “Picomar”, algunos funcionarios que “vienen y colaboran, la señora Norma Durango nos mandó ayer pollo”, enumeró.
– Se viene le verano, ¿cómo se van a organizar?
– Vamos a ver cómo hacemos, es muy difícil mantener a la gente que te ayuda porque no les podés pagar, tenemos que tratar de trabajar las que podemos, además damos apoyo escolar, tenemos un taller de costura para que tengan una ayuda para hacer arreglos y generar algún ingreso para las familias. Todavía no lo hemos definido, veremos cómo hacemos.


