
Ayer por la tarde se descubrió el mural que realizaron las y los niños del CAI que funciona en la Escuela 25 para recordar a Lucía Tartaglia y celebrar la recuperación de la nieta 125.
Con presencia de familiares, amigos, organizaciones sociales y de derechos humanos, se celebró una fiesta muy emotiva para homenajear a la joven pampeana desaparecida y mantener viva su memoria. la memoria, verdad y justicia. Un gran número de personas se congregó en la esquina de Ferrando y Guatraché para darle color a la jornada.
Aldo, hermano de Lucía, se mostró muy contento por la realización del mural para recordarla y también celebrar la recuperación de su hija, «yo le diría directamente Victoria, no 125, a mi no me gustan los nombres porque cuando estaban en el Olimpo eran números y letras», manifestó.
«Lucía vuelve a caminar por la ciudad de Santa Rosa y eso me llena de orgullo. Mi vida cambió desde aquel jueves las Abuelas nos avisaron que habían encontrado a su hija, me siento muy contento», reflexionó.
«A los pibes les digo que yo no puedo hablar de tristeza, como la que yo pase, la alegría volvió a mi casa», dijo el hermano de la joven desaparecida y contó que Graciela, su otra hermana, no pudo estar presente porque «anda mal de la pierna». Pero si estuvieron presentes Lucía y Victoria, sus dos sobrinas.
Hasta el momento, la familia y la nieta no se han reunido, sobre esto dijo que «hay que respetar los tiempos, las decisiones» aunque reconoció que «estamos ansiosos y nos morimos de ganas de abrazarla, contarle de Lucía, pero respetarla ante todo».

Por su parte, Lucia, quien lleva el mismo nombre que su tía, recordó «la importancia de que en la Escuela se pueda hablar de lo que pasó en aquellos años y que La Pampa sea consciente de una nueva nieta recuperada»
«Imaginate que mi sobrina se llama Victoria, yo me llamo como mi tía, su hija se llama Victoria, es mucha coincidencia, y trato de darle el mismo amor que ella me hubiera dado a mi», reflexionó.
«Soy muy feliz, me parece excelente que puedan explicarles a los niños todo lo que paso, para que no se repita nunca más en nuestra historia», expresó la joven.
«Cuando nos dijeron que habían encontrado a la hija de Lucía no terminabamos de entender, pudimos ver una foto de ella, saber que es mujer, es mas parecida a su papá que a su mamá, pero es igual a mi tía, ese golpe del destino, esa suerte que recibimos nos cambió la vida», dijo Lucía en la la jornada homenaje.

Ana Laura Berrau es la directora de la Escuela 25 y contó que el mural fue realizado el sábado pasado por los chicos y chicasl en los talleres de arte del CAI.
«Habíamos hablado con Aldo y cuando le mostramos lo que habíamos hecho, empezamos a pensar en esta inauguración porque considerabamos que tenía que ser una fiesta la recuperación de la nieta 125», comentó y aclaró que este tipo de temas «se viene trabajando fuertemente no solo en el CAI, sino también en la Escuela en general».
La directora explicó que la restitución de la hija de Lucía «sirvió como puente para trabajar con los más chiquitos sobre estos temas, se trabajó con literatura prohibida en aquellos años, cuentos que hacen alusión a la desaparición y a la censura, creemos que el arte es por exelencia la manifestación mas pura y natural para contar estas cosas».
Berrau aprovechó para contar que «es el cuarto año que funciona el CAI, asisten chicos de la Escuela y de otros lugares, tenemos una matrícula cerca de los 80 chicos de entre 4 a 11 años» y que «desde hace unos años» la situación del programa en los colegios «peligra, sabemos que en algun momento la idea es que desaparezcan, y nosotros luchamos para que eso no suceda».
«El CAI tiene que ver con instalar el derecho en las escuelas, la palabra, la reflexión, la verdad y la justicia, la democracia», sostuvo.

La Asociación Pampeana de Escritores y Escritoras también participó del homenaje a Lucía Tartaglia y la restitución de su hija.
El escritor Silvio Tejada leyó una poesía recordando a la joven pampeana desaparecida en donde recordó su militancia y convicción «para lograr la liberación del pueblo y la justicia social» en medio de la dictadura del 76, «que ya chupaba la sangre del pueblo» y el compañero de Lucía «ya era un desaparecido».
Rememoró las cartas de Lucía a su madre, María, quien falleció antes de poder conocer a su nieta, pero que ya sabía que iba a ser abuela. También su paso por «El Olimpo», el centro clandestino de detención, tortura y exterminio, y que hoy es un espacio de memoria, en donde además funciona la Biblioteca Popular Carlos Fuentealaba y la Radio Comunitaria «Presente».
Fragmento:
«De Lucía se sabe que fue madre y que la habían llevado semidopada, y que la habían prendido fuego, casi, con vida, cerca del Vesubio, esta triste verdad no la llegó a saber María, su madre. Tantos años han pasado en este tranvía llamado memoria y a cuarenta años de Lucía en el pozo, encontraron a la nieta 125, la hija de Lucía, Victoria, somos en el rencuentro tu familia, familia agrandada de Victoria, descontando el número tipeado a sangre en nuestra memoria. Tu anuncio, anteojito en el pozo verguenza, has tenido una nena, tu cuerpo reaparecido y tu fruto encontrado, como dice el puma de la memoria, Lucía, Victoria, todo alumbramiento. Lucía una calle lleva tu nombre en Santa Rosa, la calle de un barrio humilde, para buscar allí tus luchas, tu historia».

Claudia Lupardo, además de militante social fue docente por muchos años en la Escuela 25. Ayer interpretó «Como la cigarra» de María Elena Walsh y dejó unas palabras.
«Me da mucha emoción porque este año por una cuestión particular no estoy trabajando en la Escuela, pero trabajé acá por 27 años y es el primer mural de tantos murales que esperemos que haya en las Escuelas de la Provincia», manifestó la referente del PTS.
En la misma linea, dijo que «se siga abriendo la posibilidad de charlar del terrorismo de Estado, que todos los alumnos que puedan vayan al juicio de la subzona 1.4 para que empiecen a tener conciencia de lo que paso y que no se vuelva a repetir».
Lupardo destacó la participación de la gente en un contexto de «recorte de derechos» y dijo que «todos tenemos que estar resistiendo por que hay que discutir las reformas que se vienen».

La organización villera «La Poderosa» también se sumó al acto por Lucía Tartaglia. Ivan y María Celia, quien también es docente en la Escuela 25, interpretaron un tema de Toquino, «sentíamos que teníamos que salir a contar un poco que nos pasa con el corazón cuando se recupera una nieta, cuando se ve en las calles la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo que nos enseñan día a día que hay que seguir luchando».
Ayer rescataron la participación de la gente en el acto homenaje, «debe ser necesaria para revindicar estas causas, que tienen que estar presentes en la memoria más que nunca en un momento en donde pretende instaurar el olvido».
«Esto no tiene que volver a pasar nunca más, esto no fue una guerra como dice el Gobierno, los hechos hablan por si mismo», destacaron.


