
El ex precandidato a intendente por la UCR, Pedro Salas, compartió unas fotos de una calle rota en Santa Rosa: “Tremendo foso que solo la suerte o la Providencia han evitado que se convierta en fosa”. Realizó preguntas críticas a la actual gestión.
Hace unos días el ex funcionario de la gestión de Francisco Torroba, dio a conocer a través de las redes sociales unas fotos de la esquina San Juan y Joaquín Ferro, donde hay un pozo de tamaño importante.
Con la foto escribió un texto que lo título: “PURA NEGLIGENCIA CRIMINAL CONSCIENTE”, y abajo colocó el hashtag #CiudadDeLasVallas.
En parte del texto señala que “Tremendo foso que solo la suerte o la Providencia han evitado que se convierta en fosa. Sin señalamiento adecuado, sin protección efectiva, sin iluminación nocturna. Una verdadera trampa urbana. Y no es la única”.
Salas realizó varias preguntas:
¿Cuántos días, cuántas semanas, cuántos meses hay que esperar para que se repare?
¿Cuánto presupuesto, cuánta habilitación de partidas, cuántos aportes de coparticipación provincial, cuantos aportes del tesoro nacional son necesarios para autorizar el gasto?
¿Cuántos trabajadores municipales, cuántos equipos, cuántos camiones, cuántas topadoras o motoniveladoras habrá que afectar a la tarea?
¿Cuántos partes de servicio, cuántas órdenes de provisión de materiales, cuántos expedientes, concursos de precios o licitaciones habrá que tramitar?
¿Cuántos funcionarios públicos, cuantas comisiones internas, cuántos gremios municipales, cuántas conciliaciones obligatorias habrá que coordinar y acordar previamente?
¿Cuánto Plan Director, Plan de Mitigación, Plan de Saneamiento, Plan Estratégico, habrá que elaborar antes?
Después de las preguntas, escribió que “Es un pozo. Si no saben qué hacer con él, tápenlo simplemente. Échenle tierra. Déjenlo como pesada herencia para el próximo”.
Hizo alusión a lo que le sucedió a Sergio García: “Después de que ocurra una tragedia (una nueva tragedia) nada se solucionará negociando con las víctimas o sus deudos indemnizaciones por los daños sufridos. Hay consecuencias que son irreparables. Esto es pura negligencia criminal”.
Finalizó destacando que “Algún día los funcionarios públicos deberán responder con sus propios patrimonios por los daños que causen por su desidia consciente”.

