
El secretario de Derechos Humano, Antonio Curciarello, se refirió a la declaración del ex diputado nacional y ex presidente del PJ, Carlos Aragonés, en el marco del juicio a los represores y opinó sobre la estrategia de las querellas de no hacerle preguntas al testigo.
«Me quede con ganas de que las querellas hubiesen hecho preguntas, la verdad, respeto la estrategia jurídica que utilizaron, simplemente eso. Después respeto que es una persona que declaró en carácter de víctima, manifestó que estuvo encapuchado, detenido en la Primera, en General Pico, en la Unidad 4», admitió Curciarello.
El titular de DDHH de La Pampa dijo que «era un testimonio esperado» pero que se desarrolló «en calidad de víctima testigo», en relación a los testimonios que lo señalaban como «buchón» o «entregador» de los milicos, y que lo colocarían como responsable civil.
«Los imputados son los que están», dijo el funcionario provincial al resaltar algunos testimonios que mencionan a integrantes de la sociedad civil como colaboradores de los militares antes y después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
Ante la consulta de como continuará la situación de prisión domiciliara del ex jefe de la Policía, Luis Enrique Baraldini, Curciarello dijo que «está con domiciliara, acusado de terrorismo de Estado, estuvo diez años profugos» a diferencia de otras personas que «siquiera tienen presunción de entorpecer la justicia, de estar profugos están detenidos, desde Milagro Sala, hasta el ex presidente, esto sin hacer ningún juicio de valor respecto de lo que se le imputa, simplemente mostrando las dos caras de la moneda de como manejan una y otra cosa», finalizó.

