
La calle Santa Cruz,luego de la lluvia del viernes pasado.
En la calle Santa Cruz, los derrames clocales son recurrentes y afecta la calidad de vida de las y los vecinos. Ratas, mosquitos y un olor insoportable es lo que deben padecer a diario ante la falta de soluciones. “Es lamentable vivir así”, dijo Verónica Fernández a Plan B.
Vivir entre ratas y con ríos de líquidos cloacales, es lo que padecen algunos vecinos en la calle Santa Cruzo, como Verónica Fernández que viene reclamando desde principio de año una solución a los problemas de los derrames cloacales en la ciudad.
“Acá no se solucionó nada. Esa vez que hicimos la nota se acercó gente, tomaron muestras de las canillas y dijeron que iban a traer los resultados, pero nunca más aparecieron. Seguimos con el tema de las cloacas que corren, con los ríos que antes venían de Raúl B. Díaz y Malvinas Argentinas, pero vienen de Santiago del Estero y Chacabuco, para desembocar al final de la calle Santa Cruz”, dijo a Plan B Noticias.

Foto: Archivo
“Nadie se hace presente. El otro día pasaron las máquinas, rompieron unas mangueras y ahí quedó todo, porque la gente de DAGSA está de paro. Nadie soluciona nada y seguimos igual”, agregó.
—¿Cómo sale el agua de las canillas?
—Sigue el olor a cloaca, intomable y estamos así, tratando de que nos den una solución en Zona Oeste Quintas.
—¿Sabés si algún vecino ha sufrido algún problema de salud, con diarreas, por ejemplo?
—La verdad que no. Sí un vecino tiene la cloaca dentro de su casa, ha hecho un zanjón dentro de su casa, para hacer un cimiento adentro de una habitación y se le rebalsa de líquidos cloacales. Lo vacía y al rato lo tiene nuevamente lleno. Yo me quejo de lo mío, pero lo de él es peor. Es lamentable y él tiene problemas de salud. Acá hay muchos chicos y los ves jugando entre medio de las cloacas.

Vivienda en Yatasto y Piedras. Los líquidos cloacales ingresaron a la vivienda.
Verónica agregó que el vecino convive con los líquidos clocales en la calle Piedras y Posta de Yatasto. “Le dejaron la loma y la cloaca saliendo. Nadie viene a ver y sigue haciendo oídos sordos”, dijo.
—¿Qué opinás del anuncio del ministro de salud, que podría haber una emergencia?
—Es verdad, en agosto vinieron los agentes sanitarios y vieron varios problemas con personas con manchas y eczema en la piel.
Verónica agregó: “no hay una solución definitiva. Seguimos con el caño roto y estamos desde la época de Larrañaga con el caño madre roto y no me pueden decir que en tres años, no pudieron ponerle un parche al caño”, criticó.
“El agua se sigue contaminando, seguimos con los mosquitos, el olor es nauseabundo en los días de sol y así estamos”, precisó. “Acá son las seis de la tarde y tenés que cerrar todo, porque es impresionante la cantidad de mosquitos que hay”, dijo. “Esperemos que se solucione el problema de DAGSA para que nos puedan solucionar los problemas de cloacas. Llamás a reclamo y no te dan bolilla. Queremos que por lo menos solucionen las pérdidas de agua, para que no haya más problemas”, añadió.
RATAS
En otro tramo de la charla con Plan B Noticias Verónica Fernández se refirió a las ratas que hay en la Zona Oeste Quintas. “Ratas hay en cantidad, andan en las noches por los tapiales como si fueran gatos. Es lamentable”, dijo.
“La otra vez conseguimos que un concejal nos diera un contenedor para limpiar los patios y nos pusimos a limpiar un fin de semana los patios, los vecinos y sacamos una gran cantidad de ratas, con nidos entre las plantas y los escombros, había de todo”, dijo.

“A la noche, te sentás en el patio y caminan como si fueran gatos. Y al estar cerca de la laguna, con el basurero en Niñas de Ayohuma y Duval, es peor. Además, tenemos el agua que nos tiraron de El Faro, no sacan el agua. Limpiaron todos los cuencos de Santa Rosa, menos el nuestro. Estamos invadidos de mosquitos y ratas, dijo.
“Es lamentable vivir así. Todo funcionario que se ha acercado, le hemos mostrado que hay chicos, gente mayor, chicos que se dializan y no hacen nada. No sabemos de qué forma hablar”, dijo.
“Incluso le pedimos una audiencia en mayo al intendente y dijo que no nos atendió, ni nos iba a atender. Incluso le pedimos una audiencia con el ministro de Obras Públicas de la provincia, pidiéndole que interviniera y nos prestar unas máquinas de Vialidad Provincial, para ingresar al barrio. Dijo que sí, que no tenía problemas, pero que debía contar con la autorización del Intendente, pero a los dos o tres días nos llamó, que el intendente no lo había autorizado a meter las máquinas al barrio y que él iba a solucionar el problema, pero hasta ahora, desde junio, seguimos esperando la solución del intendente”, cerró.

